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Image credit: USA Today Sports

Traducido por Marco Gámez

Al empezar agosto, el zurdo Chris Sale de Boston pisaba la goma de lanzar como aspirante principal al premio Cy Young de la Liga Americana de nuevo, con una efectividad de 2.04 y 13.2 ponches por cada nueve entradas durante los primeros cuatro meses de la temporada. Luego, perdió ese contacto con la goma del montículo. Al igual que hace una temporada, Sale finalmente se quedó corto para asegurar el honor difícil de alcanzar, debido en esta ocasión a una inflamación del hombro en lugar de una combinación de una segunda mitad aburrida y el dominio de Corey Kluber. Sale lanzó solo 17 entradas combinadas entre agosto y septiembre, permitiendo a rivales como Blake Snell y Justin Verlander  (y Kluber, nuevamente) alcanzarlo y superarlo.

Al final, Snell y Verlander se escaparon en una carrera de dos hombres que, a la postre, ganó Snell. Sale, sin siquiera calificar para el título de efectividad, logró terminar en el cuarto lugar de la votación, justo detrás de Kluber y justo por delante de lanzadores distinguidos como Gerrit Cole y Trevor Bauer, obteniendo un 28% fraccionado de los votos. Dependiendo de la métrica que usted use, hay algún argumento que podría haberlo colocado aún más alto. Por la versión de Baseball Reference, el 6.9 WAR de Sale fue superado solo por Snell; FanGraphs lo tuvo, usando el error de redondeo, como primero; por nuestro propio WARP basado en DRA, terminó a sólo milésimas de la segunda casilla, pero con 1.7 victorias detrás de Verlander.

Sin embargo, no fue un desaire. La diferencia de entradas entre las 158 de Sale y las 180 2/3 de Snell o las 214 de Verlander era demasiado grande para superarla, y esto demuestra que los dos primeros en la votación no estuvieron vagando. Snell alcanzó la destacada cifra de 20 victorias y registró una efectividad por debajo de 2.00; incluso en una era de votantes más detallistas para los premios, es difícil ignorar el valor positivo de algo tan integral para lanzar como la prevención de carreras. Verlander hizo lo que tenía que hacer, dominó fácilmente la liga tanto en ponches como en la relación K/BB en más de 200 entradas.

Después de otra estrecha derrota, lo que más sorprendente de la carrera de Sale hasta la fecha es lo cerca que ha llegado de ganar el premio Cy Young y quedar con las manos vacías, terminando entre los seis primeros de la votación en cada una de las últimas siete temporadas. Él ha estado muy cerca del primer puesto si se mide con WARP, aunque tampoco ha liderado la Liga Americana en esa medida.

Año WARP Clasificación LA Distancia con respecto al Líder
2012 4.9 6 2.3 (Hernandez)
2013 5.5 4 0.9 (Scherzer*)
2014 5.1 5 2.1 (Price)
2015 6.8 2 0.4 (Keuchel*)
2016 5.8 2 0.1 (Price)
2017 7.3 2 0.2 (Kluber*)
2018 5.6 6 1.7 (Verlander)

*Ganó el Premio Cy Young .

Sale terminó en WARP poco por debajo del primer lugar cuatro veces diferentes, y una vez, en 2016, cuando Rick Porcello obtuvo un polémico trofeo, acumuló más WARP que él a la postre ganador del Cy Young. En cada caso, sin embargo, ha habido argumentos razonables para alguien más. En 2017, Sale sucumbió a la legendaria segunda mitad de Kluber, que incluyó una efectividad de 1.42 en sus últimas 12 aperturas. En 2016, David Price lo eliminó en WARP, y Sale no lideró la liga en ninguna categoría fuera de HBP. En 2015, Dallas Keuchel batalló cabeza a cabeza con Sale en los registros por apertura, pero lanzó 23 1/3 entradas más.

Por supuesto, siempre hay un lado positivo en el mundo de las estadísticas de béisbol. Al no ganar un premio Cy Young, Sale subió sin que nadie lo notara en una tabla de clasificación poco conocida. Tal como está ahora, acumula más en el Premio Cy Young Fraccionado que todos los no ganadores exceptuando a otro que es el líder de todos los tiempos, Adam Wainwright de 37 años, y de quien ya está bastante cerca.

Lanzador Fracciones WARP de por vida
Adam Wainwright 1.97 45.0
Chris Sale 1.88 42.9
Curt Schilling 1.85 100.7
Dan Quisenberry 1.49 24.8
Nolan Ryan 1.48 119.1

Es una tabla con líderes distinguidos, sin duda. Nolan Ryan fue electo como miembro del Salón de la Fama en su primera oportunidad y Curt Schilling podría un día unírselo en Cooperstown. Dan Quisenberry fue uno de los “apaga-fuegos” (relevistas) más prolíficos del juego desde principios hasta mediados de los 80; promedió 134 entradas por año viniendo desde el bullpen desde 1982 hasta 1985, y terminó segundo en la votación del Cy Young dos veces en ese lapso. Wainwright tuvo un pico de rendimiento maravilloso, pero la cirugía tipo Tommy John a mitad de su carrera cortó ese desempeño. Es un miembro del Salón de los Muy Buenos Presumibles Ganadores.

Más allá de la categoría de no ganadores, Sale subió al vigésimo quinto puesto en la clasificación general del Premio Cy Young Fraccionado, por delante de 56 lanzadores que ganaron el premio, incluyendo un par, Tim Lincecum y Denny McLain, quienes lo ganaron dos veces y fueron campeones de Serie Mundial. No está ni cerca del líder de todos los tiempos (7.66 de Roger Clemens) ni del líder activo (4.56 de Clayton Kershaw), pero podría superar a lanzadores como Bob Gibson y Bret Saberhagen tan pronto como la próxima temporada.

Los lectores cuidadosos pueden notar aquí que los cambios en la votación del Premio Cy Young han dado una ventaja a los lanzadores modernos en cuanto a la acumulación de fracciones del premio. Primero, los Cy Young no se crearon hasta 1956, y se entregaron a un solo lanzador hasta 1967, cuando tanto la Liga Americana como la Nacional comenzaron a celebrar votaciones separadas. El proceso de votación también se ha modificado: antes de 1970, los escritores votaban por un solo lanzador; desde 1970 hasta 2009, votaron por un trío; a partir de 2010, los escritores llenan las papeletas con los nombres de cinco lanzadores. Hay más espacio para aparecer en una boleta electoral del Cy Young en estos días y, por lo tanto, más espacio para agregar fracciones al registro de por vida individual.

Eso no desmerita a Sale. Incluso considerando los cambios, pocos lanzadores lo han igualado en consistencia y excelencia. Con seis apariciones dentro de los cinco mejores en votaciones del Premio Cy Young antes de cumplir los 30, Sale se encuentra solo con  Clayton Kershaw en esa categoría. Y estar entre los cinco con más votos recibidos durante seis temporadas consecutivas, una racha que aun está activa, lo ubica solo por detrás de Kershaw y Greg Maddux (ambos llegaron a siete).

Después de ganar una Serie Mundial este año, ¿qué le queda por lograr a Sale?

Bueno, para decir lo obvio: probablemente le gustaría capturar su primer Cy Young. Y a los 30, hay mucho tiempo para un primer puesto. Los ases contemporáneos como Kluber, Zack Greinke, y Max Scherzer se volvieron más productivos desde que cumplieron 30 años, e incluso Verlander está renaciendo a medio camino entre sus 30 y 40 años. Dada la edad de Sale y su desempeño reciente, podría ser el gran favorito para el Premio Cy Young a partir de 2019.

Sin embargo, si Sale no gana un Cy Young, debe seguir desarrollando su currículo como el más grande lanzador sin ese premio. Desde 1970, la 144 ERA+ de Sale es la tercera mejor entre todos los lanzadores abridores con un mínimo de 1,000 entradas, solo por detrás de Kershaw y Pedro Martínez y 15 puntos por delante de Stephen Strasburg, el no ganador más cercano. Es una buena compañía, que es del tipo que Sale tiende a mantener.

De cualquier manera, Sale está preparado para hacer historia en muchos aspectos durante su carrera profesional.

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