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Image credit: USA Today Sports

Traducido por José M. Hernández Lagunes

Los Milwaukee Brewers adquirieron al OF-I Christian Yelich de los Miami Marlins a cambio de OF-D Lewis Brinson, OF-D Monte Harrison, IF-I Isán Díaz y LD Jordan Yamamoto. [25 de enero]; Firman a OF-D Lorenzo Cain con un contrato de cinco años y $80 millones de dólares. [25 de enero]

No fue sorprendente que los Brewers consumaran el intercambio para obtener a Yelich. Existieron rumores ligando a ambos equipos, y el último jardinero estrella de los Marlins parecía destinado a irse a una ubicación más norteña. Pero cuando se filtró la noticia de la contratación de Cain 90 minutos después, si fue una gran sorpresa. Después de todo, ¿quien se hubiera imaginado que los Brewers a) tuvieran dos de los movimientos más importantes de la pretemporada de manera consecutiva, b) adquirieran a otro jardinero de impacto al ya contar con tres o cuatro, y c) rompieran el sello de firmar a agentes libres de primer nivel durante este terriblemente lento invierno? Al finalizar el día, el equipo había conseguido a dos de los mejores jardineros centrales del béisbol y hecho una declaración al medio de que lograron la mejor y más agresiva temporada de descanso de todos los equipos (los únicos contendientes en este rubro en este momento son los Yankees, Angels y Giants).

Podemos empezar hablando del superhéroe de Statcas Christian Yelich, quien cuenta con una velocidad de salida heroica pero también severamente mitigada por su increíble habilidad para poner la pelota en la arcilla. Aunque ya no es el líder en rolas débiles al infield, todavía pone una sorprendente cantidad de bolas bajas para alguien con su magistral cobertura del plato y disciplina. Es un “bateador profesional”—consistente hasta el punto del espanto cuando se trata de promedio de bateo, promedio de bases por bola, y OBP. A pesar de no haber enseñado poder te primera línea todavía, tiene el potencial de pegar 30 cuadrangulares si encuentra la forma de pegar más fly balls. Adicionalmente a su ya admirable habilidad para poner la mesa con el potencial para lograr todavía más, Yelich es un inteligente corredor en las bases y un estupendo defensor en el jardín izquierdo, si es que no es ya de elite en el central. Es el tipo de jugador que cualquier oficina central quisiera tener firmado a largo plazo y con un contrato barato… excepto por los Marlins, supongo.

Y luego está Cain, el hijo pródigo y el híper-atlético jardinero central con trofeo de Serie Mundial. El guante y los atributos físicos de Cain han sido puestos en primera fila durante su estancia en Kansas City, y cuando Cain logra una temporada en la cual batea con un poquito más de poder que lo normal, como en 2015 o 2017, cuidado. Hasta ahora, ha bateado para porcentajes altos y jugado excelente defensa con regularidad, pero cuando batea con más poder, parece desentrañar su habilidad para dominar la zona de strike y esto lo transforma de un jardinero central bueno en uno de elite. Su punto débil es su capacidad para mantenerse en el campo, y al entrar en su temporada de edad-32, esto parece que no va a cambiar. Pero no  ha mostrado señales de detenerse hasta ahora, y proyecta para ser un jardinero de tres victorias con muchos lados positivos durante las próximas temporadas. Básicamente, todo lo que Yelich puede hacer, Cain también, pero con mejor guante, más volatilidad, y desde el lado derecho del plato.

Cain y Yelich son como imágenes al espejo. Cada uno es un jugador completo que puede jugar en el jardín central o en las esquinas. Son bateadores arriba del promedio—no sólo para sus posiciones, pero en cualquier posición—pero uno batea del lado derecho y el otro del izquierdo. Ambos cuentan con suficiente OBP y velocidad para batear al comienzo de la alineación, y suficiente verbo ofensivo y herramientas para batear segundo o tercero (yo los intercambiaría en el puesto inicial dependiendo de que lado tire el lanzador inicial, si ambos jugadores están de acuerdo). Cain es mayor, pero sus picos ofensivos han sido más altos que los de Yelich y sus calificaciones defensivas—de acuerdo a la medida “Fielding Runs Above Average” de BP—son mucho mejores. Yelich es más joven, barato y probablemente consistente, y tal vez com más lado positivo si puede elevar más sus bateos. Ambos aspiran a ser el mejor jugador de los Berwers en 2018, 2019 y probablemente 2020 también.

En el lapso de sólo unas horas, los Brewers rearmaron un jardín que, pues… estaba bien. Ahora no está bien, está estupendo. Domingo Santana es el mejor cuarto jardinero del béisbol, durante eso dure. Brett Phillips y Keon Broxton son los mejores quinto y sexto jardineros en el juego, mientras eso dure. Puedes discutir que el contar con un superávit tan obvio puede provocar la caída del precio cuando los Brewers tengan que vender a Santana o a Phillips (o a Ryan Braun). Pero obviamente prefiero tener ese superávit de buenos jugadores de una zona que tener a algunos prospectos y algo de dinero en el bolsillo.

¿Qué sigue? Parecería que los Brewers tratarán de revisar los huecos en su rotación de lanzadores inicialistas, segunda base y quizás detrás del plato. Planteé en el más reciente DFA Podcast que una reunión de los viejos Brewers Neil Walker y Jonathan Lucroy pudiera sellar ambos hoyos, y mi colega R.J. Anderson pujó por el LD de los Rays Jake Odorizzi como un engrane para la rotación. Pero al menos que hagan algo para mejorar la primera línea de su rotación, los Brewers sólo parecerán un osado contendiente para el Comodín y no una amenaza “real” para sus compañeros de división de la Ciudad de los Vientos. Chase Anderson y Jhoulys Chacín sólo te pueden llevar hasta cierto punto. Pero la disposición del equipo para aprovecharse del débil mercado de agencia libre además de la venta desesperada de los Marlins les hace los grandes ganadores de esta temporada de descanso hasta el momento. —Bryan Grosnick

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Los Miami Marlins adquirieron al OF-D Lewis Brinson, OF-D Monte Harrison, IF-I Isán Díaz y LD Jordan Yamamoto de los Milwaukee Brewers a cambio del OF-I Christian Yelich. [25 de enero.]

El perfil de Brinson es primordialmente encabezado por su velocidad y su guante, ambas potencialmente armas ++. Y si todo se junta, puede que sea un jardinero central de cinco herramientas—en el rango de .270 y más de 20 cuadrangulares. Si su bat no llega a esos altos niveles, existe el potencial de ser como Mike Cameron debido al guante y a su bat. Brinson tuvo problemas como visitante en la PCL y generalmente ha enfrentado entornos amigables que esconden los agujeros preocupantes en su perfil. Su swing es muy largo y expande la zona de strike, una combinación poco ideal al enfrentar a lanzadores de ligas mayores, y se vio muy superado durante su breve estancia con los Brewers en 2017. Brinson demostró la habilidad para hacer ajustes en todos los niveles, pero necesitó tiempo para hacerlos. Brinson es uno de los mejores 25 prospectos, pero con muchos más riesgos que otros a su nivel.

Harrison es uno de los muchos jardineros prospectos sin terminar, con mucho atleticismo, el cual sus equipos esperan desarrollar para su desenvolvimiento en el campo de béisbol. Ha hecho esto, encontrando éxito en 2017 como un buen jardinero central quien batea arriba en la alineación. Harrison es in atleta 80 con velocidad 65 (tiempo de plato-a-primera: 4.18 segundos) y un brazo 60, con fuerza superior y velocidad de bat para ganarse el término de “jugador de cinco herramientas”. De manera más llamativa, Harrison controló su agresividad en el plato, y su paciencia lo puso en cuentas favorables donde pudo batear con el barril del bat y encontrar su entero poder. Harrison tomó grandes pasos para convertir su atleticismo nato en habilidades de béisbol, pero queda trabajo por hacer. Es fácil ver lo verde que está: puede irse a la aventura en el jardín, pasándose y leyendo por debajo del promedio. Su velocidad compensa algo, pero su agresividad en el campo y en las bases debe ser monitoreada. Al final del año, su proclividad para poncharse mejoró y sin mucho esfuerzo. La taza de ponches y sus habilidades al bat son todavía grandes riesgos.

Díaz sólo tiene 21 años y tiene muchas herramientas al bat. Su velocidad con él es buena y sus prácticas de bateo son de las mejores que existen en un IF central de ligas menores. Díaz tiene el potencial de desarrollarse como un bateador de contacto mejor que el promedio—y un bateador de poder si alcanza su techo—haciéndolo uno de los prospectos más interesantes del juego. No descartes un promedio de .270 y 20 cuadrangulares. Desafortunadamente, a pesar de contar con todas las herramientas para ser un bateador mejor que el promedio, Díaz no ha podido llevar ese talento nato a los juegos. Se ponchó demasiadas veces la temporada anterior al ampliar la zona de strike con un swing demasiado desquiciado. Demostró mucha inmadurez en Clase A-alta, permitiendo que sus emociones lo superen y afectando su compostura al plato. Además, Díaz probablemente no se quede en el campo corto ya que no cuenta con el suficiente flexibilidad, lo cual pone mayor presión en sus habilidades para batear al desarrollar su cambio a la segunda base. —Jeffrey Paternostro y el personal de BP Prospect

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