keyboard_arrow_uptop
BP360 is Back! One low price for a: BP subscription, 2022 Annual, 2022 Futures Guide, choice of shirt
Image credit: USA Today Sports

Traducido por Carlos José Lugo

Los Atlanta Braves firman al 3B-BD Josh Donaldson a un contrato de un año y $23 millones [11/26]; firman al C-BZ Brian McCann a un contrato de un año y $2 millones [11/26]

Les invito a considerar estos movimientos como un zapato bien hecho. Aunque son transacciones independientes en el hecho técnico, son parte de una misma pieza. Cada una es una inversión en el corto plazo con muy poco de riesgo serio (especialmente porque los Braves tienen piezas de profundidad útiles tanto en tercera base como detrás del plato), y cada una viene con oportunidades positivas significativas. Las dos fueron construidas por Alex Anthopoulos, quien en esta metáfora se convierte en la agujeta que ata dos lados distintos e importantes.

Por un lado está la agresividad de Anthopoulos que es su marca de fábrica, una característica que lo llevó a adquirir a Donaldson (entre un puñado de otros famosos y altamente exitosos movimientos en un periodo de varios años) y colocar a los Blue Jays de regreso a la cima y a los playoffs. Por el otro lado están las menos reconocidas (pero igualmente valiosas) lealtad y simpatía de Anthopoulos, algo que le ha permitido mantener buenas relaciones a lo largo de todo el béisbol y que han acelerado su retorno al tope de la jerarquía de una organización luego de haber sido hecho a un lado en Toronto.

Cualquier otro gerente general, más enfocado a la eficiencia, con un equipo joven que sorprendió a todos ganando su división el año pasado, y que aún conserva un rico sistema de fincas con más talento en camino, quizás se habría negado a pagar $25 millones de dólares por una sola temporada de trabajo por dos jugadores en medio de los treinta años, cada uno viniendo de una temporada plagada de lesiones en la cual no produjeron a sus niveles acostumbrados.

Cualquier otro gerente general quizás no habría sido capaz de aprovecharse del obvio deseo de McCann de regresar a la organización que lo reclutó y lo desarrolló, ni tampoco persuadir a Donaldson a firmar un (muy bien pagado) acuerdo para jugar cerca de su nativa Pensacola, Florida. Anthopoulos tuvo la convicción, el carisma y la relación pre-existente con Donaldson para haces confluir todas estas cosas, y eso es lo que lo hace a él especial.

Los dos jugadores son hombres en los que fácilmente se puede apostar, aun cuando el riesgo es obvio. Ya lejos de ser una maravilla en el arte de conseguir strikes extras producto del enmarcado de los lanzamientos, McCann también vio su tiro a las bases y su ofensiva deslizarse marcadamente cuesta abajo en el 2018 a la edad de 34 años. Su aparentemente atroz bateo, sin embargo, fue en realidad producto (en una parte significativa) de la mala suerte. McCann controló la zona de strike y enseñó poder promedio para un receptor, aun en una temporada de dificultades. Con Tyler Flowers como el receptor primario, McCann se puede mantener más fresco y evitar a los lanzadores zurdos en el 2019. Utilizado en ese rol, él pudiera ser un bateador promedio a superior al promedio, en adición al valor que contribuye como un altamente respetado cátcher veterano y manejador de lanzadores.

Donaldson ofrece un perfil de riesgo mucho más dinámico, pero a la vez uno más simple. Si se mantiene saludable, no hay razón para no esperar que este produzca ofensivamente. Aun en los momentos que pudo jugar el año pasado, su poder estaba seriamente minado (un todavía impresionante ISO de .203 representó un retroceso importante del .274 que promedió en sus primeras tres temporadas con los Blue Jays), y eso presenta un riesgo real que los sistemas de proyección simples van a subestimar. Sin embargo, si los Braves creen que ese descenso en el poder fue el resultado del comprometido estado de las extremidades inferiores de Donaldson, y si él va a estar saludable en el 2019, entonces fácilmente podría rebotar en dicho departamento.

Ya Donaldson no es una estrella con el guante ni corriendo las bases, y no va a ganar un MVP de nuevo. Pero hay sin embargo mucho espacio, entre su decididamente promedio 2018 y su desempeño pico, razón por la cual esta publicación lo ubicó como el agente libre número 3 disponible en esta temporada muerta. Saludable, él encaja perfectamente en el medio de la alineación de Atlanta.

Si estos acuerdos fueran unos zapatos, por supuesto, la pregunta obvia sería: ¿cuándo entonces caerá el otro? Dado que ninguno de estos dos jugadores representan una solución al largo plazo a nada, ninguno convierte a algún prospecto individual en una pieza de cambio, pero sí proveen flexibilidad. Anthopoulos adora el movimiento grande, ese que verdaderamente dora el lirio y le da a su equipo el carril de adentro. Estos movimientos lo colocan en una posición de pensar de manera muy agresiva acerca del 2019, lo que significa que hasta el Día de Apertura, los Braves deben ser considerados co-favoritos para virtualmente cualquier agente libre de renombre o (lo más probable) candidato a cambio, desde Bryce Harper a Corey Kluber, desde Patrick Corbin a Edwin Diaz. —Matthew Trueblood

Impacto en equipos de fantasía: Como dijo una vez la venerable trovadora Hillary Duff, “Dejen la lluvia caer y despertar mis sueños. Dejen que enjuague mi cordura”. Aunque esto realmente no se relaciona con lo que hablaremos hoy, las palabras sí están atadas de manera melodiosa a relacionarse con la lluvia, y el Portador de la Lluvia es ahora un Brave de Atlanta. Es fácil olvidar que Donaldson está a solo tres años de distancia de una campaña de MVP, con todas las lesiones y recurrencias de dichas lesiones dominando sus últimas dos temporadas. También es fácil olvidar que Donaldson lució bastante decente lego de su retorno a la alineación en Cleveland tras ser transferido en la fecha límite de agosto.

Claro, en este punto, los dueños de Donaldson en fantasy estén probablemente hundidos esperando por el slugger (la compañía actual ciertamente incluida), pero Donaldson bateó .280/.400/.520 en 60 apariciones al plato para su nuevo club, enseñando proporciones de ponches y bases por bolas típicas de su carrera. También lució un poquito más parecido a su antigua propia versión, si bien con una pantorrilla débil, bateando más pelotas en el aire y reduciendo su proporción de pelotas en el suelo en la segunda mitad con los Indians. Es una tendencia que rejuveneció su carrera, y una que él necesita traer consigo a su excursión por la Liga Nacional.

Si puede replicar esos números en Atlanta, Donaldson nuevamente será una joya en los equipos de fantasía, con el valor de ese pick de la última parte de la primera o inicios de la segunda ronda que una vez costó el tener al jugador de 32 años. El problema seguirá siendo la salud, puesto que Donaldson ha participado en solo 165 partidos combinando las dos temporadas anteriores. Esa es la razón por la que este jugador “casi en sus años pico” y calibre MVP firme un acuerdo por un año. Adicionalmente, la tercera base está bastante cargada, factor de peso en contra de Donaldson en los círculos de fantasy. Cuando nombres como Justin Turner, Eugenio Suárez, Kris Bryant y el atractivo juguete nuevo Vladimir Guerrero Jr. aparecen en la mitad de arriba de los mejores 10, Donaldson enfrenta una difícil competencia en la supremacía por la esquina caliente. —Mark Barry

Para McCann habría sido difícil unirse a una ofensiva tan poderosa como la de los Astros. Los Braves no son tampoco el peor destino y, como Houston hace dos años, estos aparentan tener una ofensiva en ascenso. Con Freddie Freeman, Ronald Acuña, Ozzie Albies y ahora Donalson, existen varias razones para esperar que ellos tengan una de las mejores alineaciones del béisbol. SunTrust ha jugador como un parque más favorable que el Minute Maid Park en sus primeros años, aunque aparece como particularmente difícil para los bateadores zurdos cuando se trata de conectar jonrones.

McCann luce como un excelente compañero de platoon para Flowers, dándole el lado fuerte de la división, aunque en Atlanta han sido relativamente equitativos en su distribución del tiempo de juego detrás del plato recientemente. Un McCann saludable puede ser capaz de batear .240 y suplir 12-15 cuadrangulares si se le dan 400 apariciones al plato, convirtiéndolo en un sólido receptor de respaldo dado el estado actual de la posición. —Darius Austin

Thank you for reading

This is a free article. If you enjoyed it, consider subscribing to Baseball Prospectus. Subscriptions support ongoing public baseball research and analysis in an increasingly proprietary environment.

Subscribe now
You need to be logged in to comment. Login or Subscribe