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Image credit: USA Today Sports

Traducido por Marco Gamez

Sabes de muchas cosas que pasaron este año. Hubo una cantidad récord de jonrones. Hubo una cantidad récord de ponches (por décimo año consecutivo). Hubo un récord de proporción de carreras anotadas por jonrones. Nada de esto es nuevo para ti.

Así que busqué algunos datos de 2017 que podrían haber pasado inadvertidos. Después de todo, la temporada pasó rápidamente, y probablemente estuviste ocupado la mayor parte del tiempo. Esto es lo que eludió las noticias más importantes.

Más relevistas que nunca…

Los campeones de la Serie Mundial, los Houston Astros, tenían un buen bullpen y no tuvieron miedo de usarlo. Usaron cuatro o más lanzadores en todos menos en 35 de sus 154 partidos de nueve entradas en la temporada regular. Con 119 partidos de nueve entradas con al menos tres relevistas, fueron superados solo por los Marlins (120) y Rockies (121) en 2017. En contraste, 1922 fue la primera temporada en la que todos los equipos de las ligas mayores utilizaron tres o más relevistas en tantos partidos de nueve entradas. Estamos viendo más y más relevistas:

Hasta 2014, nunca hubo una temporada durante la cual los equipos usaron un promedio de tres relevistas por juego. Atravesamos esa barrera en 2015 y hemos establecido un nuevo récord en cada uno de los últimos dos años. Esto, por supuesto, es en parte una consecuencia de que los abridores son retirados cada vez más temprano de los partidos. Aquí hay una estadística relacionada que ha establecido un nuevo récord también tres años seguidos:

…pero cargas más pesadas para los cerradores

Aquí hay un dato que realmente creo que ha pasado por debajo del radar. Cuando la regla de partido salvado se formalizó en 1969, la mayoría de los salvados duraban más de una entrada. De los 745 salvados de ese año, la media fue de cuatro outs. En 1988, cuando Tony LaRussa comenzó a usar al cerrador de los  A’s, Dennis Eckersley, principalmente para salvados de una entrada, más de la mitad de todas los salvados todavía eran para retirar más que una entrada.

Ese fue el último año en que ocurrió. A medida que el cerrador de la novena entrada se convertía en la norma, el porcentaje de salvamentos que duraron más de una entrada disminuyó constantemente, hasta un nadir de 6.1 por ciento en 2014:

Pero revisemos lo que ha pasado desde entonces. Aquí está la era de 30 equipos en MLB:

El porcentaje de salvados que duraron más de tres outs se incrementó en 2015, luego aumentó un poco más este año, al 13.6 por ciento, la proporción más alta desde 2004. ¿Impacto a causa de la postemporada 2016? Ocho de los dieciocho salvados en octubre pasado, incluyendo tres de Cody Allen y dos de Kenley Jansen, duraron más de una entrada. O tal vez será que se dieron cuenta que los cerradores pueden, de hecho, lanzar más de una entrada por salida. Por una razón u otra, o por ambas, con tres años de datos, podemos decir que es una tendencia.

También hubo más Wild Pitches

He hablado ya bastante sobre golpear a los bateadores. Por lo tanto, diré solo una oración más y te mostraré solo una tabla. La frase: los bateadores fueron golpeados una vez cada 105 apariciones en el plato en 2017, la séptima tasa más alta en la historia del béisbol (que se remonta a 1901). El gráfico:

El porcentaje de salvados que duraron más de tres outs se incrementó en 2015, luego aumentó un poco más este año, al 13.6 por ciento, la proporción más alta desde 2004. ¿Qué pasó en la postemporada 2016? Ocho de los dieciocho salvados en octubre pasado, incluyendo tres de Cody Allen y dos de Kenley Jansen, duraron más de una entrada. O tal vez será que se dieron cuenta que los cerradores pueden, de hecho, lanzar más de una entrada por salida. Por una razón u otra, o por ambas, con tres años de datos, podemos decir que es una tendencia.

También hubo más Wild Pitches

He hablado ya bastante sobre golpear a los bateadores. Por lo tanto, diré solo una oración más y te mostraré solo una tabla. La frase: los bateadores fueron golpeados una vez cada 105 apariciones en el plato en 2017, la séptima tasa más alta en la historia del béisbol (que se remonta a 1901). El gráfico:

La razón del aumento de bateadores golpeados, he argumentado, es que al aumentar las tasas de ponches aumenta el conteo y, por lo tanto, el número de envíos por parte de los lanzadores, durante cada turno los lanzadores tratan de trabajar en la periferia de la zona de strike, donde cualquier falla en la esquina de adentro puede resultar en bateadores golpeados. Esto, por supuesto, se ve agravado por el aumento de la velocidad de los pitcheos.

La misma lógica debería mantenerse con los wild pitches. ¿Están aumentando también? Pues compruébelo usted:

Hubo 0.3724 wild pitches por juego en 2017, rompiendo el récord de 0.3723 establecido el año pasado. Uno pensaría que esto se debió al deterioro del control de los lanzadores. Estarías equivocado:

El índice de boletos ha aumentado en cada uno de los últimos tres años. Pero al ser un aumento de 8,5 por ciento de las apariciones en el plato, no debe considerarse usualmente grande. Por el contrario, la tasa de wild pitches si lo es. Vamos a enfocarnos en la era desde que hay divisiones en cada liga:

Las cosas marchaban bastante bien hasta 1999. La correlación entre la tasa de boletos y la tasa de wild pitches fue de 0.75, lo que indica que a medida que las bases por bolas aumentan, también lo hacen los lanzamientos descontrolados. En el siglo 21, la correlación es -0.40. A medida que la tasa de bases por bolas aumenta, la tasa de wild pitches disminuye, y viceversa. Eso no tiene sentido, y probablemente indica que la causalidad se ha roto. Los wild pitches ya no son un subproducto de los boletos. ¿Entonces son un subproducto de qué?

La correlación desde 2000 es 0.90. En la medida en que los ponches han aumentado, también lo han hecho los wild pitches.

Los triunfos en el último turno siguen ocurriendo

En abril de 2016, nuestro escritor Russell A. Carleton demostró que los triunfos en el último turno se redujeron en 2015 a pesar de que las oportunidades de regreso, gracias a unas pizarras más cerradas, aumentaron. Ahora, con más y más relevistas nuevos apareciendo en  las últimas entradas, y los mejores relevistas recibiendo más de tres outs, la presión sobre las remontadas parecería estar aumentando. Mejores relevistas, menos remontadas, más aburrimiento. No puede ser bueno para el béisbol.

Y, sin embargo, como sucedió el año pasado, los regresos continúan ocurriendo. Aquí hay un gráfico del porcentaje de partidos ganados por equipos que estaban por debajo en la pizarra tras seis, siete y ocho entradas.

Está bien. El porcentaje de equipos que regresaron en la séptima entrada o más tarde bajó un poco en 2017. Pero el porcentaje que regresó en la octava o posterior subió, y el porcentaje que regresó en la novena o posterior fue de 4.9 por ciento, más que el promedio de 30 años de 4.8 por ciento. A pesar de que los bullpen y las estrategias de usarlos se desarrollan cada año, las ofensivas no solo se defienden, sino que están mejorando. Las desventajas en las últimas entradas no quieren decir que el juego esté definido.

Esos astutos robadores de bases

Muchas historias sobre el robo de bases en 2017 señalaron lo poco que estaba ocurriendo. Solo tres jugadores se robaron 35 o más. Whit Merrifield lideró la Liga Americana con solo 34 robos, que son dos más que todo el equipo de los Orioles.

Sin embargo, aunque las bases robadas están por debajo de donde estaban hace unos años, no están en mínimos notables. Los equipos promediaron un poco más de la mitad de una base robada por partido en 2017. Eso es más de lo que robaron cada año entre 1930 y 1972.

Pero lo que ha cambiado es su éxito. Este gráfico muestra la tasa de éxito de base robada desde 1951 (el primer año con datos de robo capturados confiables) hasta el presente.

No maldigas a los jugadores modernos por no robar muchas bases. Felicítelos por hacerlo tan bien. La tasa de 73.0 por ciento de este año es superada solamente por el 74.0 por ciento de 2012 y el 74.4 por ciento de 2007.

¡Oh Dios mío! ¡Mataron al Toque de Pelota!

Usé exactamente el mismo encabezado, describiendo exactamente la misma tendencia, la temporada pasada. Pero si algo es lo suficientemente bueno para South Park, es lo suficientemente bueno para mí. Y me da la oportunidad de reproducir lo que podría ser mi gráfico de béisbol favorito:

La razón por la que veo solo a los equipos de la Liga Nacional, por supuesto, es la presencia del bateador designado en la Liga Americana. El año pasado hubo 654 sacrificios en la Liga Nacional. Es el menor número desde 1961, cuando solo habían ocho equipos en la liga.

Las matemáticas siempre han estado ahí: Este año, los equipos podrían esperar anotar 0,89 carreras con un corredor en primera base y ningún out y solo 0,69 con un corredor en segunda y un out, entonces ¿por qué estás tocando la pelota? Debe haber habido un memorando enviado durante las Reuniones de Invierno después de la temporada 2012, porque hemos visto un mínimo histórico en los toques de pelota establecido en cada temporada desde entonces.

Y no, no es por el juego interligas. Aquí vemos la Liga Americana. La misma historia

Toque de pelota, yo diría que te vemos muy poco, pero aún no has desaparecido:

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