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Image credit: Darren Yamashita-USA TODAY Sports

Traducido por José M. Hernández Lagunes

En 2017, presenté el Coeficiente de Gini. Bueno, se lo presenté a algunos de ustedes; otros ya lo conocían. El Coeficiente de Gini, inventado por el estadístico italiano Corrado Gini, que mide la desigualdad en una distribución. Gini creó la medida para medir la desigualdad de ingresos o riqueza. El Coeficiente de Gini va desde 0 (igualdad perfecta) a 1 (desigualdad perfecta). Aquí hay una aplicación estándar, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, un club de los 36 países más ricos. Muestra el Coeficiente de Gini de ingresos desechables, mejor conocido como desigualdad de ingresos:

Como puedes ver en el gráfico, Eslovaquia, Eslovenia y la Chequia fueron los países de la OCDE más igualitarios en 2019. Sudáfrica, Costa Rica y Chile fueron los menos. Los EE.UU. fueron los séptimos más desiguales, lo que significa un puesto más igual que en 2018.

En el artículo que ligué anteriormente, usé el Coeficiente de Gini para medir la desigualdad entre los jugadores de las Grandes Ligas que conectan cuadrangulares y roban bases. Voy a suponer que esto no es lo que Gini tenía en mente cuando se le ocurrió la métrica en 1912. Pero bueno, funcionó, aunque la aplicación fue un poco exagerada.

Aquí hay una aplicación que es menos jalada: registros de ganados y perdidos. Sí, no son lo mismo que la riqueza o los ingresos. Pero podemos comparar los porcentajes de victorias de los equipos en una temporada cualquiera en igualdad de condiciones, ya que todos juegan más o menos el mismo número de partidos, más fácil de lo que podemos comparar los totales de cuadrangulares de un jugador con 700 apariciones al plato y uno con 70.

Hace tres años, calculé los coeficientes de Gini para cada temporada—según cada Liga—desde 1901 (el año en que se estableció la Liga Americana) hasta 2017. Añadí el 2018 hace dos años. El año pasado, incluí el 2019. Ahora es el turno de la extraña temporada del 2020.

Antes de que les muestre los resultados, veamos nuestro marco de referencia. En una liga de 12 equipos, si cada equipo termina 81-81, el Coeficiente de Gini es 0.00—igualdad perfecta. Si un equipo gana 92, un equipo gana 90, uno gana 88, etc., hasta uno que gana 70, el Gini sigue anotando que es bastante igual: 0.05. Si la mitad de los equipos tienen marca de 162-0 y la otra mitad de 0-162 (lo sé, eso es imposible, pero coopera conmigo), eso es un Gini de 0.50—desigual, pero no al nivel de la desigualdad total.

En los últimos 119 años, el Coeficiente de Gini para las Ligas va desde un mínimo de 0.047 a un máximo de 0.168. (Nota: Calculé los Coeficientes de Gini en base a porcentajes de victorias en lugar de victorias por equipo; las diferencias son insignificantes).

Aquí está la temporada más desigual en la historia de la MLB, la Liga Americana de 1909.

Equipo Ganados Perdidos % G-P JD
Detroit 98 54 0.645
Philadelphia 95 58 0.621 3.5
Boston 88 63 0.583 9.5
Chicago 78 74 0.513 20.0
New York 74 77 0.490 23.5
Cleveland 71 82 0.464 27.5
St. Louis 61 89 0.407 36.0
Washington 42 110 0.276 56.0

Los Tigers, A’s y Red Sox representaron casi la mitad de todas las victorias de la Liga. Ningún otro fue bueno, y los Senators fueron terribles.

Este tipo de cosas sucedían mucho en los primeros años del béisbol. De las 12 ligas más desiguales desde 1901, es decir, entre 238 temporadas de liga, la única posterior a la Segunda Guerra Mundial es la Liga Americana de 1954 (la cuarta más desigual; Cleveland ganó 111, Nueva York 103, Chicago 94 y ningún otro equipo ganó ni siquiera 70).

En cambio, el único año anterior a la guerra entre las temporadas más desiguales, de acuerdo con Gini, fue la Liga Nacional de 1915, que fue depredada por la Liga Federal (que desapareció después de la temporada).

La temporada más igualada de la historia fue hace sólo cinco años:

Equipo Ganados Perdidos % G-P JD
Kansas City 95 67 0.586
Toronto 93 69 0.574 2.0
Texas 88 74 0.543 7.0
New York 87 75 0.537 8.0
Houston 86 76 0.531 9.0
Los Angeles 85 77 0.525 10.0
Minnesota 83 79 0.512 12.0
Cleveland 81 80 0.500 13.5
Baltimore 81 81 0.503 14.0
Tampa Bay 80 82 0.494 15.0
Boston 78 84 0.481 17.0
Chicago 76 86 0.469 19.0
Seattle 76 86 0.469 19.0
Detroit 74 87 0.460 20.5
Oakland 68 94 0.420 27.0

Por supuesto, no funcionó así en la Liga Americana en 2015. Había tres divisiones, y los Royals ganaban la suya por 12 partidos y los Jays ganaban la suya por 6. ¿Pero la liga en su conjunto? Sí, los equipos estaban bastante cerca. La diferencia entre los equipos del 1º y el 15º lugar en 2015 era menor que la distancia entre el equipo del primer y el sexto lugar en la temporada más desigual de todos los tiempos de la Liga Americana de 1909. El Coeficiente de Gini para la Liga Americana de 2015 fue de 0.048. Las temporadas de la Liga Americana de 1968, 1974 y 2015, junto con la Liga Nacional de 1915 y 1983, son las únicas temporadas con un coeficiente de Gini inferior a 0.05.

¿En qué posición se encuentra la recién terminada temporada 2020? En los últimos años se ha hablado de que la MLB representa una liga de principiantes, con un puñado de superequipos compitiendo por la postemporada y otro grupo en plena demolición, con pocos en media tabla. Eso ha sido particularmente notable en la Liga Americana. En 2020, estábamos terminando una temporada en la que tres equipos de la Liga Americana ganaron al menos 101 partidos, otros tres ganaron 93 a 97, y sólo otro—los Red Sox, con marca de 84-78—tenía un récord ganador. Los Royals perdieron 103 partidos, los Orioles 108 y los Tigers 114. El coeficiente de Gini de la Liga Americana de 2019, de 0.131, es el 13º más alto desde 1901, el tercero desde la Segunda Guerra Mundial y el más alto desde que comenzaron los juegos de división hace 50 años.

Como en todo lo demás, el 2020 arruina este análisis por dos razones. Primero, obviamente, una temporada de 60 juegos no se compara fácilmente con una de 154 o 162 juegos, incluso si los porcentajes de victorias ponen todo en igualdad de condiciones. Segundo, la MLB en 2020 realmente jugó en tres ligas: Este, Centro y Oeste, en vez de dos. Ningún equipo de una de las alineaciones geográficas jugó contra un equipo de otra. Las agrupaciones de la Liga Americana y la Liga Nacional eran imaginarias.

Así que haré los números de un par de maneras. Primero, el tradicional desglose de la Liga Americana y Nacional. El coeficiente de Gini para los porcentajes de ganados y perdidos en la Liga Americana fue de 0.102. En la Liga Nacional, fue de 0.101. Esos son muy altos para la desigualdad.

  • En las 240 temporadas de liga desde 1901 (se funda la Liga Americana), la desigualdad de la Liga Americana fue la 73ª más alta. La de la Liga Nacional fue la 78ª.
  • En las 150 temporadas de liga desde 1946 (fin de la Segunda Guerra Mundial), la desigualdad de la Lga Americana fue la 22ª más alta, la de Nacional la 24ª.
  • En las 104 temporadas de liga desde 1969 (juego de división), la desigualdad de Americana es la novena, la Nacional la dé

Aquí están las 10 temporadas más desiguales de la Era Divisional.

Temporada Liga Gini
2019 Americana 0.131
2018 Americana 0.125
2002 Americana 0.116
1977 Americana 0.108
2001 Americana 0.105
2003 Americana 0.104
1993 Nacional 0.1031
1970 Americana 0.1029
2020 Americana 0.1023
2020 Nacional 0.102

Curiosamente, ambas ligas en 2020 eliminaron a sus contrapartes de 1969 de la lista. En 1969, había cuatro equipos de expansión, sin embargo en 2020, a 22 años de la última expansión de MLB, era más desigual.

¿Y qué tal si miramos las cosas geográficamente? Los 10 equipos del Este tuvieron un coeficiente de Gini de 0.090, los 10 equipos del Centro 0.097. Ambos son más altos que la media, pero no tan altos como la cifra de las dos Ligas.

¿Y los equipos del Oeste? Si fueran una liga, su coeficiente de Gini de 0.111 sería el 45º más alto de la historia, el 14º más alto de la posguerra y el cuarto más alto de la era de expansión. Los A’s jugaron sólo seis partidos contra equipos ganadores todo el año, porque sólo tres de los 10 equipos en el Oeste tenían un récord ganador. Y esos récords ganadores fueron sobresalientes: los Dodgers de 43-17 (se proyectan a 116 victorias en 162 juegos), los Padres con 37-23 (100 victorias), y los A’s de 36-24 (97). Los Rangers ganaron sólo 22 juegos, a un ritmo de 103 derrotas, pero no es que el Oeste tuviera equipos horrendos. Es que, como la Liga Americana de 1954 descrita anteriormente, había tres clubes excelentes y nada más.

Lo que esto dice sobre el estado de las dos Ligas no está claro. Ciertamente, la desigualdad aún prevalece en ambas Ligas. Pero es difícil sacar conclusiones de una muestra de 60 partidos, que es propensa a más variación que una de 162. Parece que el béisbol contemporáneo mantiene su división entre ricos y pobres. Pero realmente no lo sabremos hasta que tengamos una temporada completa de 162 juegos. Con los casos de COVID-19 aumentando globalmente y lo que se perfila como una polémica negociación del contrato colectivo a finales del 2021, eso podría tardar.

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