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Image credit: Jeff Curry-USA TODAY Sports

Traducido por Pepe Latorre

Jordan Hicks (LD) de los St. Louis Cardinals va a empezar la temporada en la lista de lesionados.

A pesar de que más de 100 juegos han sido eliminados del calendario, Hicks no se ha recuperado de la cirugía Tommy John para el comienzo de la temporada. Es el lanzador que más duro lanza en la historia de las Grandes Ligas, y con solo 23 años atraerá mucha atención no solo por su rol en la parte alta del bullpen de St. Louis, sino también por su lanzamiento estrella: una slider eléctrica. Si bien es cierto que apenas hubo media carrera de diferencia entre las ERAs de su temporada de debut en 2018 y la media temporada que acabó disputando en 2019 (3.47 en toda su carrera), en el segundo año se vieron mejoras en su ratio de hits, boletos y ponches. Esto hace que haya pasado de ser un relevista inconsistente a una de las mejores opciones de la liga. Los Cardinals confían en que estará disponible poco después del inicio de la temporada, pero a Hicks se le acaba el margen para demostrar que puede ser un brazo importante en el bullpen de St. Louis.

Los Colorado Rockies liberan a Zac Rosscup (LI).

Rosscup lanzó para tres organizaciones distintas el año pasado (Dodgers, Blue Jays y Mariners). No llegó a las 18 entradas y no impresionó a nadie lo suficiente como para conseguir algo más que un contrato de Ligas Menores. Las circunstancias han cambiado bastante entre febrero (cuando Rosscup firmó) y ahora, y hoy no parece que ninguna de las dos partes fuera a sacar algo provechosos del acuerdo. Colorado, con pocas posibilidades de competir, es probable que opte por dar entradas a brazos jóvenes para que estos mejoren. Rosscup, a cambio, es un tipo irregular (su ratio de boletos es de 5.9/9) al que un contendiente podría verle cierta utilidad. No es que un pelotero de 32 años se vaya a convertir en una pieza importante en algún equipo, pero si lo hace será en uno con opciones de estar en octubre.

Los New York Mets fichan a Jared Hughes (LD) por un año y $700,000.

Hughes acumula un ERA de 2.88 en su carrera, pero lo cierto es que no ha tenido una temporada de 2 y algo desde 2015. En las últimas dos campañas ha tenido marcas de 1.94 y 4.04, confirmando eso de que los jugadores que siguen disponibles a estas alturas (excepto Yasiel Puig) son muy inestables. Hughes ha conseguido que le den un contrato de Grandes Ligas, una deferencia que el lanzador de batazos rodados (62% desde 2016) se ha ganado por un trabajo sólido (a pesar de que la DRA no le tiene en muy buena estima). Su edad (34) y su pobre rendimiento en 2019 explican por qué Hughes aguantó en el mercado hasta ahora. Un contrato prorrateado y solo un poco por encima del mínimo de la liga constituye un riesgo muy pequeño para Nueva York.

Los Oakland Athletics mandan a Jorge Mateo (JI) a los San Diego Padres a cambio de un jugador a ser nombrado más adelante.

El primer traspaso desde que se desbloqueó el mercado de transacciones es muy idiosincrásico, dado que solo sucederá con las reglas del roster de 60 jugadores de este año. El jugador que se nombrará más adelante ya ha sido acordado, pero el Manual de Operaciones de este año establece que solo se pueden intercambiar jugadores que estén en el roster de 60. Ese jugador no está actualmente en el roster de los Padres, y sería necesario incluirlo para completar el traspaso. Dado que los jugadores no pueden salir de las plantillas sin pasar por waivers, será beneficioso para Oakland esperar a recibir el retorno de este intercambio hasta que la temporada esté un poco más cerca de completarse. En Mateo, los Padres obtienen uno de los jugadores más rápidos de las Menores, aunque su habilidad con el bate parece limitada. San Diego tiene la intención de darle oportunidades en el jardín central, según Eric Longenhagen, de FanGraphs, podría ser una solución temporal hasta que Taylor Trammell esté listo. Un ejemplo más de que A.J. Preller cree que nunca hay demasiados jugadores en los jardines.

Los Colorado Rockies le dan a Matt Kemp (JC) un contrato en las Menores.

La temporada 2019 suponía el último año del enorme contrato recibido por Kemp y que tuvo resultados intermedios. Fue enviado a Cincinnati en un traspaso que solo buscaba liberar masa salarial y que también involucró a Homer Bailey (a quien los Dodgers no tardaron en cortar). Kemp hizo su tercera aparición en el Juego de Estrellas en 2018, gracias a un resurgimiento en la primera mitad, pero solo logró 62 apariciones al plato antes de lesionarse y ser cortado. Ahora, con 35 años, es probable que Kemp no tenga gasolina como para acumular una racha como la del 2018, pero la remota posibilidad de que sí es suficiente para explicar la apuesta de Colorado.

Los Miami Marlins le dan a Nick Vincent (LD) un contrato en las Menores.

Con Vincent Miami se hace con un relevista que recientemente se ha desempeñado a un nivel alto.  Es fácil que su desempeño sea sólido y aporte valor a un precio muy reducido. Miami ve en este fichaje algo muy similar a lo que Colorado ve en Kemp. Mientras que Vincent estuvo en el nivel de reemplazo la temporada pasada, el DRA de su carrera es de 76.5. Aunque es posible que el jugador de 33 años no esté a la altura de su estándar como profesional, su firma le da profundidad al bullpen de Miami y hay opciones de que sea algo más que un lanzador de relleno.

Los New York Mets les dan a Melky Cabrera (JI), Erasmo Ramírez (LD), Hunter Strickland (LD) y IF Gordon Beckham (CI) contratos en las Menores.

La mayoría de los equipos de la MLB han estado más o menos quietos durante los primeros seis días después de que las transacciones se volvieron a permitir. Sin embargo, los Mets han hecho algunas incorporaciones importantes que dan profundidad en casi todas las posiciones. Los cuatro jugadores que firmaron tienen un rango de edad que va de los 28 (Strickland) a los 35 (Cabrera), y con ellos los Mets refuerzan el cuadro interior, los jardines, el bullpen e incluso la rotación si Ramírez no se dio por vencido después de 2018. Ninguno de los cuatro jugadores consiguió un buen WARP la temporada pasada de hecho, se combinaron para -1.4, pero solo Ramírez estuvo por debajo del nivel de reemplazo el año anterior y es difícil culpar a Nueva York por obtener profundidad adicional, especialmente cuando otros equipos parecen contentos de hacerlo recurriendo a soluciones internas.

Los peloteros que han decidido no jugar.

Por ahora, son ocho los jugadores que han anunciado que no jugarán en 2020. Ninguno está dentro de lo que se ha considerado grupo de alto riesgo (lo que significa que perderán su salario y su tiempo de servicio). Todos hicieron declaraciones al respecto, ninguna tan entendible como la de Ian Desmond.

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