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Image credit: Kelley L Cox-USA TODAY Sports

Traducido por Martin Alonso

Si solo escuchamos al modelo que construimos alrededor de DRC+ y WARP, entonces las ganancias cosechadas en la agencia libre del invierno pasado fueron muy fructuosas. D.J. LeMahieu, quien fue fichado a un contrato similar al de Jed Lowrie y Marwin González, terminó con un WARP de 4.2 en 2018, gracias al generoso asesoramiento que nuestro sistema dio sobre su ofensiva y defensiva. Si miramos los números de WAR y métricas ofensivas en Baseball Reference o FanGraphs, sería posible valorar a Lowrie, Gonzales, Mike Moustakas, Brian Dozier, y hasta Jonathan Schoop de la misma forma que a LeMahieu. Cuando los Yankees ficharon a LeMahieu, fueron ridiculizados por su tacañería y cobardía, por escoger a LeMahieu sobre Machado o hacer un intercambio por Nolan Arenado. Un año después, parecen, sin nada más, como unos tacaños, cobardes inteligentes.

D.J. LeMahieu, 2019, Métricas Ofensivas y Valor

Fuente Métrica Ofensiva Métrica de Valor
Baseball Reference 88 OPS+ 3.0 WAR
FanGraphs 87 wRC+ 2.1 WAR
Baseball Prospectus 98 DRC+ 4.2 WARP

Esto es algo que DRC+ (y su contraparte de pitcheo, DRA) está diseñado para hacer: evaluar de mejor manera a los jugadores cuyo valor es eclipsado por sus alrededores, o a quienes se les está dando muy poco crédito por lo que pueden en verdad hacer. Usemos estas herramientas, entonces, para encontrar al LeMahieu de este invierno – el agente libre cuyo valor ya es evidente, pero no destella en su mercado actual. Aquí hay siete candidatos, que van desde los especialmente intrigantes hasta los que valen la pena mencionar.

Homer Bailey: El splitter de Bailey, que se ha vuelto su ofrecimiento secundario de preferencia esta temporada, cambió su perfil. Siempre ha tenido el splitter, pero los Royals y A’s lo convencieron a lanzarlo con mayor frecuencia hacia los diestros, y abandonó su sinker. Un splitter más frecuente complementaba una bola rápida de cuatro costuras, compartiendo ambas el mismo eje de rotación y camino horizontal, revivieron a un lanzador que se había convertido en un contrato muerto, tanto que los Reds se vieron obligados a eximirlo vía un intercambio el invierno pasado. Tuvo un DRA- de 96, un cFIP de 99, y acumuló 2.0 WARP. Cumplirá 34 años la próxima temporada, así que fichará por casi nada, pero ha encontrado la fórmula para tener éxito consistente en la parte de atrás de una rotación.

Asdrúbal Cabrera: Un reciente campeón mundial, Cabrera se hizo varios favores terminando de manera fuerte tras ser desechado por Texas y levantado por los Nationals en agosto. Por DRC+, sin embargo, se ha mantenido consistentemente sólido al plato en esta media década, sin obtener el respeto que se merece. Desde 2016, su DRC+ por temporada ha sido 113, 104, 106, y 107, y ha acumulado un poco menos de 9.0 WARP. Solo en 2019, acumuló 2.7 WARP. El también cumplirá 34 años y probablemente no reciba una garantía de ocho figuras, pero es un jugador sólido y subvalorado.

Kole Calhoun: Que los Angels hayan rechazado una opción de (esencialmente) $13 millones para retener a Calhoun en 2020 habla bastante sobre su falta de caché, pero solo su 2018 afirma verdaderamente ese tipo de pesimismo. Incluso dado su perfil (cumplirá 32 en 2020, ha tenido altibajos en el plato, y es un bateador zurdo con un BABIP persistentemente malo), Calhoun proyecta valer mas de $13 millones en 2020. Su DRC+ de 110 para 2019 lo pone al mismo nivel que su producción prima, y refleja las verdaderas mejoras que tuvo (mayor disciplina, y mejor enfoque para impulsar la pelota en el aire), y con un buen rating defensivo, acumuló 3.1 WARP. Si ficha por un contrato similar al que obtuvo LeMahieu el invierno pasado, un equipo va a estar muy feliz con el retorno de su inversión.

Jake Diekman: Aunque todavía es susceptible a caminar bateadores, Diekman progresó en 2019. Desde el momento en que los Phillies enviaron a Diekman a Texas (como parte del acuerdo por Cole Hamels en 2015) hasta el final de 2018, DRA y cFIP odiaron al zurdo, nunca comparándolo a un lanzador promedio, aunque sea en una temporada parcial. Acumuló -2.0 WARP en un poco más de 3 años y medio. En 2019, sin embargo, los Royals rehabilitaron a Diekman, permitiéndolo trabajar en su slider y comenzar a evitar bates de la forma que siempre debió de hacer. Para la temporada, tuvo un DRA- de 69, un cFIP de 87, y acumuló 1.3 WARP como relevista. No mantuvo ese nivel de dominación tras ser enviado a Oakland, pero a los 33 años, aún tiene la posibilidad de ser un relevista zurdo de impacto en el bullpen de alguien en 2020 – algo que ningún otro zurdo aun en el mercado puede ofrecer.

Todd Frazier: Su estilo no es muy adecuado para el juego moderno, y no es una pieza que encajaría del todo en muchas organizaciones, pero a medida que ha avanzado en sus 30, Frazier ha tenido más éxito de lo que muchos admitirían. Su DRC+ de 104 y su WARP de 2.7 en 2019 dicen mucho sobre su forma de adaptarse y sobrevivir. Es un cazador de bolas rápidas, pero cada tanto tiempo, un cazador de bolas rápidas es lo que un equipo necesita. (Vea el increíble jonrón que conectó contra el artista de bolas rápidas, Sean Doolittle, para empatar el partido durante la racha ganadora de los Mets en la segunda mitad.) No es un tercera base atlético ni destacado, pero ha sido mejor que el promedio las últimas tres temporadas.

Mike Moustakas: Esperamos que la tercera vez sea la que quede. Moustakas ha sido dos veces abandonado injustamente en el mercado de agentes libres, tratado inexplicadamente de muy mala manera por pretendientes y descartado por alternativas mayores y peores. No ha tenido un DRC+ menor de 108 desde 2014, y en 2019, esa figura fue 118. Se ha hecho pasar como un ocasional segunda base, pero como un fuerte defensor en tercera. (Aun) tiene 31, y no es un cáncer para un equipo. Ha acumulado 9.1 WARP en las últimas tres temporadas, incluyendo 2.9 en 2019. Alguien debería ficharlo a un contrato de varios años ahora.

Jordan Lyles: Todos los demás en esta lista aparecen en orden alfabético, pero Lyles es alguien mejor guardado para el final. Su camino a una mejora masiva, la cual comenzó al ser intercambio de emergencia a los Brewers en 2018, es una fórmula muy seguida en el pitching contemporáneo, pero hay una razón por la cual esta fórmula ha sido tan bien recibida. La larga decepción abandonó su sinker, lanzó varias bolas rápidas de cuatro costuras y curvas, y encontró un cambio que nunca consideró. Antes de 2019, valía -7.0 WARP en más de 750 entradas lanzadas. Bajo todo merito, debió de estar encaminado a una liga independiente. En cambio, tuvo un DRA- de 87 y un cFIP de 101 en 141 entradas este año, y regresa a la agencia libre habiendo acumulado 2.4 WARP como un quinto abridor. Aun fichara por unos pocos millones de dólares, pero podría ser una gran inversión para cualquier equipo que quiera tomar ese salto de fe.

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