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Image credit: Andy Marlin - USA TODAY Sports

Traducido por Pepe Latorre

ANTECEDENTES.

Cuando los Cubs ficharon a Gleyber Torres, por entonces un venezolano de 16 años, por $1.7 millones, estaban convencidos de haber encontrado a un jugador especial. El chico demostró que estaban en lo cierto. Destacó rápidamente en las ligas Rookie y A- y, en 2016, ya era el mejor novato que los Cubs tenían en su organización. Necesitados urgentemente de un cerrador, los Cubs acabaron traspasando al joven infielder, que por entonces estaba en A+, a los Yankees a cambio de Aroldis Chapman.

Después de destrozar a los lanzadores rivales en la Arizona Fall League a finales de 2016 y de dominar en Doble-A y Triple-A durante 55 juegos a principios de 2017, Torres se estableció como el novato número uno de los Yankees. Su llamada a las Mayores estaba cerca. Pero una lesión del UCL en su brazo de lanzar lo acabó mandando al quirófano para someterse a una cirugía Tommy John. Una vez recuperado, solo necesitó 17 partidos en las Menores a principios de 2018 antes de ser llamado a la Gran Carpa. Como segunda base titular, el novato acumuló una línea de .271/.340/.480 con 24 home runs en 484 visitas a la caja en 123 juegos. Se estaba labrando su futuro.

LO QUE FUE BIEN EN 2019.

Desde principio de temporada las lesiones obligaron a los Yankees a mover a Torres de segunda base al campocorto. Didi Gregorius se lesionó en los entrenamientos de primavera y Troy Tulowitzki en la primera semana de la temporada. Necesitaban que Torres diera un paso hacia adelante y lo hizo. A sus 22 años consiguió reducir su ratio de strike outs a 21.4%, mejor que la media de la liga. Su ratio de bases por bolas solo se vio mínimamente afectada y fue de 7.9%. Lo mejor de todo es que su ISO subió hasta un .256 consiguiendo como resultado 38 cuadrangulares.

A grandes rasgos, su .278/.337/.535 fue un calco casi exacto de sus números como novato. La única excepción fueron los 55 puntos extras de slugging. Torres terminó con un DRC+ de 124, lo que le sitúa entre los 40 mejores bateadores de las Mayores. Los Yankees no podrían haber pedido más de un jugador de segundo año en la veintena, sobretodo de uno que es capaz de defender muy sólidamente en dos posiciones.

LO QUE SALIÓ MAL EN 2019.

Supongo que podríamos ponernos nerviosos y quejarnos de que su velocidad de salida promedio fue de 89 millas, la 133ª de las Grandes Ligas. Si la MLB cambia la llamada “bola dopada” que se utilizó en la temporada regular por otra más parecida a la que se usa en la postemporada los nueve bambinazos que Torres golpeó al lado opuesto pueden disminuir el año que viene. Pero aparte de eso y quizás los 11 errores que cometió esta temporada, realmente no hay mucho de qué quejarse de un jugador que produjo 3.6 WAR. Eso lo colocó en el décimo lugar entre todos los campocortos calificados y el séptimo entre todos los segunda bases.

QUÉ ESPERAR EN 2020.

Los Yankees tienen una decisión que tomar. Al final de la postemporada el campocorto Didi Gregorius se convertirá en agente libre: ¿deben ficharlo? Si no lo hacen y le dejan irse parece sencillo ver a Torres como campocorto titular. Lo cierto es que tienen flexibilidad económica suficiente como para fichar a un agente libre que juegue en primera, segunda o el campocorto y organizar luego la defensa con el resto del cuadro interior que tienen en nómina (Torres, Miguel Andujar, Gio Urshela y DJ LeMahieu). En cualquier caso, en segunda o en el campocorto, Torres será titular en 2020.

Se puede esperar cierta regresión en el poder, pero seguirá estando entre los mejores. No hay motivos para pensar que esté fuera del Top 10 de campocortos en ligas de fantasía. Su versatilidad defensiva en dos posiciones aumenta su valor.

EL MÁS ALLÁ.

Se puede argumentar que Torres ya ha alcanzado el estatus de súper estrella, tanto en las Grandes Ligas como en fantasía. Ha alcanzado ese nivel teniendo solo 22 años, por lo que si las lesiones le respetan tiene por delante una década o más de béisbol. Ya está entre los 10 mejores campocortos/segundas bases en ligas de fantasía, y tiene habilidades para ascender todavía más en ese ranking a medida que se acerca al pico de su carrera. Estamos ante un pelotero que podría ser el mejor campocorto disponible en ligas de fantasía en los próximos tres o cinco años, y es posible que se mantenga allí hasta que llegue el próximo fenómeno.

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