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Traducido por Carlos Pérez

Busca abajo en la página de Baseball Prospectus y encontrarás una selección de categorías – nuestro modesto esfuerzo para mantenerte al día de los mejores jugadores del béisbol. En este momento, las categorías muestran el buen desempeño de los Twins (Jorge Polanco es noveno en DRC+; Mitch Garver es noveno en porcentaje de embasado) y el mago que es Cody Bellinger (¡181 DRC+!) y al siempre infravalorado Stephen Strasburg (¡el mejor DRA de la liga con 2.18!).

El equipo más cruel para esas categorías es los Pirates. Está Gerrit Cole en lo más alto de la lista de ponches. Está Tyler Glasnow, octavo en DRA. Y entre Bellinger y Mike Trout, oculto en la categoría de DRC+ y eclipsando incluso a Josh Bell, está Austin Meadows.

Los Rays perdieron contra los Twins el domingo, 9-7, lo que supuso la tercera victoria de los de Minnesota en Florida, pero Meadows tuvo un gran partido, yendo de 2-5 y ayudando a la remontada con un sencillo de dos carreras en la séptima entrada. El martes estaba bateando .357/.429/.656 con 12 jonrones y 17 pasaportes en 177 apariciones al plato. Escogido en primera ronda en 2013 por los Pirates, Meadows está cumpliendo con las expectativas, y teniendo en cuenta que fue el sexto en la lista de los 101 mejores prospectos de esta publicación en 2017, eso es decir mucho.

La manera en la que Meadows ha efectuado su cambio es particularmente interesante. Tenía mucho poder durante su corto período como novato de los Pirates el año pasado, antes de enviarlo a Tampa Bay en julio junto con Glasnow como parte del traspaso de Chris Archer. También mostró sensibilidad con la parte gruesa del bate en la zona de strike. Meadows era un bateados con estilo que necesitaba solo tapar agujeros en su swing, el cual fue identificado y explotado por los lanzadores en 2018. Este año, ha conseguido tapar esos agujeros.

La pasada temporada, Meadows vio 30 lanzamientos en las mayores que pasaron por la sección superior central de la zona de strike. De esos 30 lanzamientos, puso cero bolas en juego. Quince de esos ofrecimientos fueron strikes sin contacto, cantados o abanicandos; el resto fueron fouls. Eso es devastador: esos lanzamientos fueron el 4% de su temporada en Grandes Ligas y no hizo nada con ellos.

Aquí está un swing típico para ese lanzamiento:

Meadows entró el domingo habiendo visto exactamente lanzamientos en la misma zona en 2019, un porcentaje incluso más alto de su temporada hasta la fecha que en toda la temporada pasada. Los resultados, sin embargo, no han podido ser más diferentes. Puso en juego el cuarto lanzamiento así que vio (el 5 de abril, contra Dereck Rodríguez de los Giants), aunque terminó en elevado de out. Ha pegado seis imparables en esa zona, todos desde el 20 de abril. Sus tres últimos jonrones vienen de lanzamientos en esa zona, donde el año pasado se vio indefenso.

Ve este cuadrangular contra Trevor Bauer, para ilustrar la medida de sus cambios:

Los cambios deberían ser aparentes, no solo para los estadísticos, sino también para los espectadores. Meadows está mucho más erguido en su postura esta temporada. Sus manos empiezan el swing más alto. En Pittsburgh, parecía emplear un giro inicial como el detonante de su swing, y eso le hizo más complicado llevar al bate a la zona con rapidez y hacer contacto en el punto óptimo.

Incluso después de mudarse a Tampa Bay, Meadows no fue capaz inmediatamente de generar velocidad al bate nivel élite y llegar a lanzamientos dentro o arriba de la zona de la manera que lo está haciendo este año. Hagamos otra comparación entre dos bolas rápidas lanzadas a lo alto de la zona de por el zurdo de Thomas Pannone de los Blue Jays, en Tampa Bay.

El pasado septiembre ganó a Meadows con este lanzamiento:

Pero cuando lanzó otra vez a Meadows a final de mayo, el resultado fue muy, muy diferente:

Esta postura superior significa que Meadows está en una mejor posición para perseguir lanzamientos arriba en la zona sin abandonar su camino natural. El movimiento de cadera más temprano genera más rotación (y más potencia) y elimina un problema previo donde Meadows cortaba su movimiento, perdiendo movimiento de manos y perdiendo velocidad de bateo mientras pasaba por la zona. Eso le permite explotar su máximo potencial no solo de sus 6 pies 3 pulgadas (1.86m), y 220 libras (113kg), sino también de un swing que siempre ha sido muy explosivo.

En los vídeos de 2019 nótese cómo se queda en el plano, no solo a través de la zona de strike sino durante todo el camino de la zona de pegada. Nunca gira su mano superior, en su lugar suelta el bate y termina el movimiento a una mano para girar después la otra mano. No es casual que Meadows golpea la pelota hacia su lado natural ligeramente más veces esta temporada, como tampoco lo es que la eleva con más consistencia.

Ese swing está, principalmente, enfocado hacia líneas que hacia parábolas elevadas, pero cuando se ejecuta con la consistencia de Meadows, está bien. Ningún jugador en béisbol ha registrado una porción más alta de bolas bateadas entre ángulos de lanzamiento de 5 y 20 grados este año que Meadows, y es Bellinger quien está segundo en esa categoría. Meadows se ha vuelto considerablemente más selectivo esta temporada, lo que le ha ayudado a hacer un uso mejor y más alto de ese swing.

Ninguno de los cambios de Meadows son únicos. Muchas historias de este tipo tienen apuntes similares: una postura más alta, una separación cadera-hombro más alta, un enfoque en la posición de las manos durante el swing para evitar desplazamientos, y un enfoque en recibir lanzamientos que puedan ser golpeados con dureza. Meadows está practicando el arte del bateo, pero no está fundando uno nuevo.

Nada de esto está garantizado que funcione para siempre. Los Twins lanzaron a Meadows solo un lanzamiento en su nueva zona feliz en esta serie de fin de semana de cuatro partidos, y eso llegó en su último turno al bate, contra el zurdo Taylor Rogers, que le cazó mirando a una rápida de 95 mph (151 kph), y luego lo ponchó con dos sliders abajo y afuera. Pero bueno, Meadows tuvo seis imparables y seis carreras impulsadas en cuatro partidos, además de una caminada.

Eso es lo que realmente lo hace especial: que su velocidad al bate y cómo siente la porra del bate le dan una ventaja tremenda si se le dan las mejores enseñanzas e informaciones disponibles. Las armas de hoy pueden convertir a jugadores seleccionados en la novena ronda en toleteros. Dale acceso a ellas a un tipo como Meadows—con talento prodigioso y una mentalidad abierta—y el resultado será a menudo el estrellato.

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