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Image credit: USA Today Sports

Traducido por Marco Gamez

Un adecuado intercambio de tres vías es una transacción importante con el potencial de demoler o reconstruir múltiples plantillas a la vez. Si bien los intercambios entre dos suelen ser intercambios directos de valor casi igual, las operaciones entre tres socios implican detalles estratégicos de varias capas de profundidad. Aunque son poco frecuentes, los intercambios de tres vías son posiblemente las transacciones más impactantes en el béisbol, y se están volviendo mucho más comunes.

Se han realizado más de 3,000 intercambios en total durante los últimos 30 años de béisbol (1988-2018), según los registros de The Baseball Gauge. Solo 31 de esas transacciones, poco más del 1%, han involucrado a tres de equipos. (También se han realizado dos transacciones de cuatro vías, especialmente notable fue una transacción en 2004 por Nomar Garciaparra). Pero aproximadamente la mitad de esos acuerdos tripartitas se han producido desde 2013.

Las transacciones de tres vías siguen siendo una rareza, por supuesto, ya que solo se han elevado al 1.5% de todas las transacciones en los últimos seis años. Pero definitivamente están en alza, aumentando de una tasa de alrededor de 0.5 por año a 1.5 por año.

Estos intercambios suelen involucrar a destacados jugadores. Tome el intercambio de 2015  entre San Diego, Tampa Bay y Washington. Tres potenciales Todos Estrellas se mudaron: Wil Myers, Steven Souza, y Trea Turner. En diferentes momentos en los últimos años, cada equipo se ha visto como el claro ganador de ese intercambio: Primero, Myers volvió a su forma de Novato del Año en 2016. Luego, Souza tuvo una temporada de 30 jonrones en 2017. Más recientemente, Turner tuvo una temporada calibre Todos Estrellas para los Nationals.

Antes de que preguntes: no, el aumento en los intercambios a tres bandas no se debe a Jerry El Negociador de los Mariners y sus alegres maneras de intercambiar. De hecho, Jerry Dipoto solo ha participado en un intercambio de tres vías, aunque es responsable por un asombroso 15% de intercambios entre dos socios en las Grandes Ligas, desde que asumió el control en Seattle. Eso es correcto: Dipoto ha estado involucrado en casi una sexta parte de todos los intercambios en la liga durante ese tiempo. Su apodo es bien merecido.

Hay muchas causas potenciales detrás del auge de los intercambios de tres equipos distintos a Dipoto. Los gerentes generales están en contacto constante en las modernas Grandes Ligas, intercambian mensajes de texto a toda hora y mantienen negociaciones en curso incluso cuando están en aviones o en el hospital. Dado que un acuerdo entre tres equipos es, obviamente, más complejo, tiene sentido que se vuelvan más comunes a medida que la comunicación sea más fácil.

Al observar el gráfico anterior, el punto de inflexión en estos acuerdos parece haber sido alrededor de 2013, cuando se dispararon abruptamente en frecuencia. Más de 100 WARP cambiaron de manos desde 2013-2015, en intercambios que mudaron a jugadores como Adam Eaton, David Price, y Didi Gregorius. Eso fue poco después de la adopción del Acuerdo de Contratación Colectiva de 2011, que cambió el umbral del impuesto al lujo y parece haber alterado muchos aspectos en la construcción de los rosters. Después de años de aumentar gradualmente los umbrales fiscales desde 2003-2011, el CBA (por sus siglas en inglés) adoptó ese año congelar el umbral en 178 millones de dólares hasta 2014, con un crecimiento más lento a partir de entonces.

Estamos sintiendo el impacto del impuesto al lujo ahora en la forma de una estufa que en la temporada descanso aun genera el calor y la luz de una vela apagándose. Pero más allá del impacto en la agencia libre, el nuevo CBA ha provocado que los equipos ansíen la flexibilidad de la nómina, y eso a menudo es más fácil de lograr con transacciones de tres vías que con intercambios entre dos socios. Varios de los tratos a tres vías más recientes han incluido desahogos salariales, como el intercambio de Joakim Soria en enero de 2018. En ese momento, el gerente general de los Royals, Dayton Moore, atribuyó el intercambio, en parte, a la economía: “El hecho es que hay un componente económico para esto… Necesitábamos reducir nuestra nómina y también mejorar nuestro sistema de equipos filiales”.

Como cualquier otro cambio en las modernas Grandes Ligas, el aumento en los intercambios entre tres equipos aparentemente también podría tener algo que ver con la adopción de los análisis estadísticos de rendimiento. Estos análisis han generado un gran incremento en el número de empleados en las oficinas centrales de los equipos, ellos se encargan de examinar y analizar los intercambios. Dado que los acuerdos de tres equipos involucran a más jugadores y más piezas se mudan, tiene sentido que tener más capacidad mental disponible para analizar esa complejidad hace que un Gerente General sea menos reacio a participar en ese tipo de conversaciones. Puede que no sea casualidad que los líderes en los triples intercambios desde 2013 sean los Dodgers y los Rays, dos de las oficinas centrales más grandes en el béisbol.

Ser capaz de hacer malabares con más ofertas más rápidamente también podría permitir a los equipos recibir propuestas de intercambios más ambiciosas. Las oficinas centrales modernas podrían estar dispuestas a considerar intercambios para jugadores que antes hubieran sido declarados fuera del alcance, simplemente porque pueden diseñar de forma repetitiva paquetes complejos para obtener un activo intocable.

Los intercambios entre tres equipos aún no ocurren todos los días, pero lo que les falta en frecuencia lo compensan en el impacto. El triple intercambio promedio mueve más del doble de jugadores entre equipos (6.6 vs. 2.8). Esos jugadores han producido cuatro veces más WARP, en total, para sus nuevos destinos que los intercambios de doble vía (25 contra 6). Las transacciones como el triple Turner/Myers/Souza, o la adquisición de Eaton en 2013, o el acuerdo de Gregorius en 2014, han resultado en más de 20 WAR ganados para el equipo que “gana” el intercambio.

Y no siempre son los jugadores más jóvenes los más intercambiados, estos intercambios también han involucrado a jugadores con muchos más logros en su carrera (WARP de carrera promedio de 49 contra 16 para acuerdos entre dos equipos). La mediana de triple intercambio parece involucrar a uno o dos grandes nombres que son intercambiados por un paquete de jugadores jóvenes y prospectos de los otros dos participantes.

Por su naturaleza, los intercambios entre tres equipos son grandes, ambiciosos y significativos. Pero tal vez debido a que a menudo involucran prospectos que no causan un impacto inmediato, tendemos a olvidar lo importantes que son estas transacciones. Un equipo que está en la pendiente descendente que intercambia un buen jugador o dos en una transacción de tres equipos a veces puede repotenciar su debilitado sistema de equipos en las ligas menores en una transacción, pero los frutos de ese intercambio no se sentirán hasta dentro de unos años. Kilo por kilo, el intercambio entre tres equipos es uno de los movimientos más grandes que un equipo puede hacer, y se está volviendo más común.

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