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Image credit: USA Today Sports

Traducido por Martin Alonso

Para el Equipo de BP Prospectos, hemos pasado los últimos seis meses, aproximadamente, escribiendo reportes de scouts y construyendo rankings y hablando usando un vocabulario misterioso. Todas estas listas y reportes tienen notas llamadas “OFP/likely” en la escala 20-80. Asumimos que saben lo que significa, o pueden descifrarlo por contexto.

¿Pero qué puedes tú, el lector, decirme sobre OFP? Podrías saber – si le das clic a este artículo, quizás si lo sepas – que significa Overall Future Potential (Potencial Total a Futuro). Tenemos una sección en nuestro glosario definiéndolo – una sección que fue escrita hace una década, y lo describe de una forma un poco diferente a lo que nos referimos hoy en día.

Sospecho que cada persona con una subscripción a BP está familiarizada on PECOTA, nuestro longevo sistema de proyección estadística. Lo que quizás no sepas a menos que hayas entrada a varias de nuestras tarjetas de jugadores es que PECOTA no sólo nos da una “proyección.” Quiero decir, lo hace – es la proyección promedio, la que aparece en los cuadros de análisis y en las tablas de posiciones proyectadas y productos de fantasía. Pero también nos dan las proyecciones para cada 10 percentiles, empezando con el 10º percentil y terminando con el 90º percentil.

Mientras que cada evaluador tendrá una forma diferente de interpretación, yo siempre he visto nuestras notas y terminología de una manera de resultados percentiles. Son un rango de proyecciones – OFP/likely cubriendo una parte de los resultados más importantes que deberías saber. Llegaremos a esos en un momento, pero empecemos desde abajo porque hay unos temas sobre prospectos fallados que no solemos hacer a menudo.

Resultados percentil 1: Esta es esencialmente la sección de “actos de Dios”. Un pequeño grupo de adolescentes y jóvenes adultos sufrirá algo horripilante que no les permitirá jugar nuestro gran y glorioso juego, o serán disminuidos de tal manera que sería lo mismo. Óscar Taveras murió. Brian Cole murió. Nick Adenhart murió. Greg Halman murió. Ryan Westmoreland tuvo un tumor cerebral. Matt Imhof perdió un ojo. Brien Taylor lanzó un puñete con su mano de lanzador. Mike Olt tuvo una terrible conmoción cerebral. Jason Neighborgall no podia lanzar un strike. Me siento mal hablando de esto, y no puedes preocuparte o predecir estos horribles resultados, mas puedes saber que pueden suceder y es desilusionante.

Resultados percentil 10: Estos son los resultados malos de los que sí podemos preocuparnos. Wade Townsend nunca se recuperó de haber sido usado hasta el cansancio en Rice, destruyó cada parte de su brazo de lanzador que valía la pena destruir, y se volvió un jugador profesional de póker en línea, viviendo en Méxio y, luego, un Blogger de YouTube. Mala suerte, pero no necesariamente un acto de Dios, y francamente predecible. El bate de Brett Wallace terminó siendo muy lento. Jesús Montero no podia hacer contacto sólido. Fernando Martínez nunca pudo notar la diferencia entre bolas rápidas y curvas durante sus lesiones. Joel Guzmán no podia controlar su salvaje y largo swing. Muchos lanzadores destruyeron sus brazos después de clara señales y nunca fueron lo mismo.

Esencialmente, cada persona que no ha logrado establecerse como un jugador decente en las mayores tiene un resultado del 10º percentil de no tener una carrera de MLB, o una carrera tan insignificante que podría nunca haber sucedido. Desde un punto de vista de evaluación, solo podemos hablar de estas personas como casos extremos o riesgos, realmente – piensa en alguien como Hunter Harvey que no puede mantenerse sano, y tiene mucho más que un 10 por ciento de probabilidad de sufrir algo así. Pero debes recorder que el análisis de prospectos de hace una generación declaró que Mark Prior era el prospecto de lanzador perfecto, con mecánicas perfectos y todo lo demás perfecto, y su brazo también se desplomó, pero ayudado por un choque con Marcus Giles y un línea que lo golpeó. Puede sucederle a cualquiera.

Resultados percentil 25: Cuando hablamos de un “piso razonable” o un “rol secundario”, esto es usualmente lo que queremos decir. Alguien con una proyección de abridor a mitad de la rotación podría “fallar” su proyección y aun encontrar utilidad al final de la rotación o como relevista. Alguien proyectado a ser un jugador inicial de primera división puede “fallar” y aun ser un jugador de utilidad útil o un cuarto jardinero. A menudo debatimos si estos jugadores son despistes o no, pero ¿realmente importa? Lo lograron, por poco.

Joba Chamberlain nunca va a ser mejor que Clayton Kershaw, pero al final del día ha tenido buenas temporadas como relevista, unas aceptables entradas como abridor, y otras señas de utilidad que le han dado una carrera bastante decente. José Tabata parece ser una decepción eterna y su carrera como beisbolista terminó al final de sus 20, pero aun así tuvo una carrera en la MLB de seis años como un aceptable cuarto jardinero. Este resultado ocurre 1-en-4 veces para cada buen prospecto.

Resultados percentil 50: Estas son, claramente, los resultados más probables. Literalmente los llamamos “roles probables”. Estas se encuentran casi al medio, justo en el punto donde mitad de los resultados son mejores y mitad de los resultados son peores si es que estamos haciendo bien nuestro trabajo.

Este es un bueno punto para notar que las notas otorgadas a los prospectos no tienen una distribución normal. Hay muchos mas roles dos y tres proyectados que cualquier otro rol, porque hay más jugadores de calidad en las ligas menores que jugadores de calidad en las ligas mayores. Hay mas cuatros que seises por esa misma razón.

Las notas de herramientas tampoco tienen una distribución normal. En cualquier temporada, podemos darle a una docena de jugadores una nota de 80 a su bola rápida, mientras que solo proyectamos uno o dos prospectos por década con una herramienta de bate de 80. No creo que esto sea una falla del sistema, per se, pero he visto gran desacuerdo sobre eso a lo largo de los años, junto a incontables análisis que tratan de normalizar las cosas y terminan perdiendo el sentido.

Resultados percentil 75: Aquí es donde creo que aparece OFP, al menos dentro del contexto de cómo lo usamos en BP para armar nuestros reportes y listas. Sospecho que pueda tener un poco de rechazo técnico sobre esto; hay versiones del lenguaje de scouts que combinan OFP y probable en un sólo número, el cual se aproxima más al número probable, y a veces eso es llamado OFP. (Esto no podría ser inmediatamente aparente al lector, pero la evaluación de prospectos puede tener muchas, muchas formas técnicas; por ejemplo, hay organizaciones de MLB que no usan la escala 20-80 para nada.)

Si casualmente digo “Joe Dude es un 6” en una conversación con un scout, eso es quizás más cercano a lo que quiero decir, y él sería un “OFP 70/probable 60” en nuestro reporte de evaluación. Sin embargo, en nuestra configuración probable/OFP, OFP es, por definición, un resultado más alto que probable, y aquí es donde apunto estar. Dimos OFP de 80 a dos prospectos esta última temporada, Ronald Acuña y Víctor Robles. Me siento confiado que al menos uno de cada cuatro futuros Ronald Acuñas y uno de cuatro futuros Victor Robleses serán un jugador de rol 8 si pudiésemos correr sus carreras múltiples veces.

Claramente, este no es una partida de apuestas de Texas hold’em y no puedes correrlo múltiples veces para reducir la variación, y, al decir eso, sabemos que hay un 25 por ciento de probabilidad para cada uno de ellos, y también decimos que hay más de un 50 por ciento de probabilidad de que ninguno se volverá ese jugador. Y, aun así, todos tendremos a gente comentándonos de una u otra manera.

Resultados percentil 90: Cuando hablamos de “potencial”, esto es usualmente lo que queremos decir. La mayoría de prospectos legítimos tienen potencial de estrella. Los mejores prospectos tienen potencial de superestrella. Mencionando nuevamente a Acuña y Robles, se siente bien decir que una de cada 10 veces, uno de ellos se volverá un jugador de nivel 8, del tipo MVP perene. Tomaría un desarrollo no esperado – Acuña tendría que maximizar en absoluto su potencial de bateo, y Robles tendría que desarrollar poder significativo – pero es algo que puedes ver cierras un poco los ojos. Es como puedes observar a Sixto Sanchez sobre el montículo y ver a Pedro Martínez, para ser honestos. Hay una posibilidad.

Resultados percentil 99: Estas son literalmente los escenarios 1-en-100 que todo salga bien, más difícil de predecir que dos pares o un flush royal inverso. ¿Cuál es tu mejor escenario 1-en-100? ¿Obtienes el trabajo de tus sueños, te casas con tu media naranja soñada, te vuelves lo suficientemente rico que no necesitas trabajar a menos que quieras y ni tus hijos tendrán que hacerlo, y mueres feliz a los 104 años? A veces los prospectos se desarrollan de esa manera, también.

¿Cuál es el percentil 99 de cada prospecto cuasi-decente? Es una superestrella de MLB. Piensa en Jacob deGrom, Dallas Keuchel, y Justin Turner, jugadores que proyectaron estar al margen, por debajo del promedio hasta que llegaron a las mayores, o incluso después de llegar. En cambio, se desarrollaron tardíamente en jugadores de rol 7 u 8, uno de los mejores en el juego. Alguien tiene que sobreestimar por bastante incluso sus proyecciones tardías o el desarrollo de jugadores sería muy fácil y predecible. Conocer incógnitas y esas cosas. Diablos, Turner fue reclamado y dado de baja antes de que se volviese uno de los mejores bateadores del juego. No podrías conseguir esa victoria sin adivinar tan salvajemente que te pierdes de vista otras doce adivinanzas.

¿Cuál es el 1-en-100 de un verdadero prospecto a nivel global? ¿Lo estamos viviendo actualmente? Mike Trout tiene 26 años. Estuvo entre los primeros tres de BP 101 dos veces, en 2011 y 2012. Por el sistema JAWS de Jay Jaffe, que usa el WAR de Baseball-Reference y el cual aprecia a Trout al igual que el WARP de BP lo hace, ya es el décimo mejor jardinero central de la historia del béisbol, y no ha tenido aun su séptima temporada para obtener su mejor puntuación de JAWS.

A los 26, Trout ya ha tenido una carrera media digna del Salón de la Fama, así evaluada por la mejor métrica que tenemos a la mano. Si descontamos una lesión de alto impacto o un colapso inesperado, hay pocos resultados en donde Trout no termina retirándose como uno de los mejores jugadores de la historia del béisbol; debutó como un jugador de 10 victorias en mayo del 2012 y nunca ha sido menor que eso. Simplemente, al continuar su ritmo hasta los mediados de sus 30, se destacará como el mejor jugador que haya vivido.

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