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Image credit: USA Today Sports

Traducido por Carlos José Lugo

Los New York Yankees adquieren al LZ James Paxton desde los Seattle Mariners a cambio de los LZ Justus Sheffield, LD Erik Swanson, y el OF-Z Dom Thompson-Williams. [11/19]

De cierta manera, la culpa es de los Astros. Los Mariners trataron de construir un contendiente alrededor de James Paxton, Nelson Cruz, Robinson Cano y luego Mitch Haniger, pero un impedimento mayor para el éxito de ese grupo fue el absoluto dominio de los Houston Astros. Houston construyó un brillante núcleo ofensivo, y luego lo coronaron con un notable desarrollo de su pitcheo con las adquisiciones de Justin Verlander y luego de Gerrit Cole. No es solamente que tienen buenos jugadores, pero además que son mucho más jóvenes. Todo esto hizo que un cambio de James Paxton pareciera algo inevitable.

Los Yankees construyeron su propia ofensiva monstruosa, pero han tenido que quedarse mirando desde la casa mientras sus súper equipos rivales han combinado un excelente programa de desarrollo de jugadores con el deseo de invertir talento y dinero para adquirir lanzadores abridores de primera línea. No es que los Yankees no hayan tratado de emplear ese mismo modelo. Los Yankees adquirieron a Sonny Gray no hace mucho, pero eso ha funcionado… no tan bien como la adquisición de Chris Sale. Pese a ganar la lotería de Giancarlo Stanton y el emerger de Aaron Judge, los Yankees juegan en una división con los Red Sox y tienen a los Indians y Astros merodeando en octubre. Alguien tiene que perder.

Lo que estoy tratando de decir es que uno puede ver por qué este cambio se produjo. Gracias a sus propias fortalezas en el desarrollo de jugadores, los Yankees tienen prospectos que ofrecer. Y aunque su parque no es lo mejor para un abridor que le batean muchos elevados, el club parece haber encontrado la forma de contrarrestar ese problema. El equipo ha podido presentar proporciones de cuadrangulares permitidos por debajo del promedio en cada una de las últimas dos temporadas a pesar de la cajita de zapatos que es su estadio y la tendencia de su cuerpo de lanzadores de permitir pelotas en el aire.

Si cualquiera de estas cosas es producto de estrategia y no de suerte, Paxton podría ser incluso aún mejor. Su desempeño está fuera de serie en muchas de las métricas avanzadas, y es fácil ver por qué: Paxton es difícil de batear. El DRA entiende que él fue tan bueno en el 2018 como lo fue en su abreviado pero electrizante 2017, y la mejor proporción de ponches de su carrera reafirma esta noción.

En Seattle, algo siempre conspiraba para dejar más carreras en el registro de Paxton que lo que cualquiera con su repertorio y stuff debería haber permitido. Independientemente de los defensores detrás de él, realmente no hay razón por la que James Paxton—quien ponchó más del 30 por ciento de los bateadores oponentes mientras lanzó en Safeco Field—debiera haber permitido tantas carreras. Todo esto alimenta la intrigante especulación de que todavía no hemos visto realmente el pico de Paxton.

¿Cómo puede un antiguo brazo elite universitario que ha lanzado en las mayores desde el 2013 y que acaba de cumplir 30 años tener todavía potencial no alcanzado? La conversación deberá eventualmente dirigirse a su historial de lesiones. Paxton ha perdido tiempo con lesiones en su antebrazo, musculo pectoral y espalda. Ninguna tan seria como cirugía de hombro o de codo, pero lo suficiente como para haber perdido tiempo para detener, o al menos retrasar, su desarrollo.

Aparte de las lesiones, Paxton puede también ser desesperadamente inconsistente. Tiene momentos en los que no se le puede batear, bombardeando bolas rápidas en las medianas 150 kph; y luego de pronto, reduce su velocidad sin control alguno. Los Mariners cambiaron su mecánica a principios de su carrera profesional, dándole una moción directa y por encima del brazo diseñada para asemejarse a la de Clayton Kershaw, menos la singular intermitencia en el envío. Esto ha funcionado razonablemente bien, pero un ajuste a un ángulo de brazo más bajo en el 2016 destapó un poco más de velocidad y Paxton retornó a grandes ligas tirando más duro que nunca antes. La velocidad ha bajado ligeramente en los años recientes, lo cual no es una gran sorpresa, pero es otra manera de recordarnos que Paxton ha reconstruido completamente sus mecánicas y ha empleado diferentes mezclas de lanzamientos en varios puntos de su carrera. ¿Acaso debe uno asombrarse de que no haya sido exactamente un modelo de consistencia?

Fuera de todo esto, Paxton es la más importante historia de éxito en desarrollo de jugadores en la era de Jerry Dipoto. No es que haya mucha competencia. Paxton ha sido un jugador muy querido en un par de equipos sólidos, y los Mariners estarán peor sin él. Pero Seattle tenía que hacer este cambio. Ni siquiera ellos saben lo que Paxton puede llegar a ser (“lastimado” es siempre una posibilidad). Los Yankees parecen estar bien posicionados para averiguarlo. – Marc Webster

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Los Seattle Mariners adquieren al LZ Justus Sheffield, LD Erik Swanson, and OF-Z Dom Thompson-Williams desde los New York Yankees a cambio del LZ Jamex Paxton. [11/19]

La pieza de renombre aquí es Justus Sheffield, de quien seguro has escuchado en este espacio durante años. Esta es la segunda ocasión en que ha estado involucrado en un gran cambio de Grandes Ligas; en el 2016, Cleveland lo incluyó en la transacción en la que adquirieron a Andrew Miller desde los Yankees.

Dos temporadas y media más tarde, la melodía entonada por los visores sigue siendo la misma: una gran bola rápida, comando y pitcheos lentos que vienen y van, y preocupaciones alrededor de su tamaño, envío y proclividad a lesionarse. Su valor ha subido un poquito, puesto que ha evitado una lesión mayor y ha lanzado bien en las ligas menores altas. Existe absolutamente la oportunidad de que ponga todo junto y se transforme en un brazo de la parte alta de una rotación que pudiera parecerse mucho a un James Paxton de menos estatura. Pero las posibilidades más amplias son las de que se convierta en un a veces frustrante abidor del medo de la rotación o un relevista de alto nivel.

A pesar de ser el principal prospecto de los Yankees y tener poco que probar ya en las menores, el rol de Sheffield en Nueva York no estaba del todo claro mirando hacia el futuro. En repetidas ocasiones, este fue ignorado a la hora de promociones al equipo grande cuando en la rotación afloraron necesidades el pasado verano, y solo fue subido para una breve participación en septiembre luego de una temporal conversión a relevista. Los Yankees no parecieron estar particularmente interesados en darle un puesto garantizado en la rotación—la re-contratación de Sabathia ocupó el quinto puesto de abridor, y ellos obviamente estaban en busca de armas de mayor calibre para la punta de la misma. Venderlo cuando su valor de prospecto está en su punto más alto hace mucho más sentido que mantenerlo en Triple-A o relevando, especialmente con la gran profundidad general de brazos en el sistema. Inmediatamente se convierte en el principal prospecto de los Mariners, por un margen amplio y una probable pieza de la rotación en Seattle para el 2019.

Erik Swanson es uno de mis prospectos favoritos. Me llamó la atención a principios del 2016, mi primer año escribiendo para esta publicación, y desde entonces repetidamente le he dado mis elogios. Como Sheffield, fue originalmente adquirido en un cambio en la fecha límite del 2016, llegando desde Texas por Carlos Beltran. Pero es más que eso: con una bola rápida que puede viajar cerca de los 160 kph, un slider que destella tan buenos grados, y dos pitcheos potenciales útiles en una curva y un cambio, es un prospecto legítimamente interesante. También Swanson está entrando a su temporada edad-25 años, no ha llegado aún a las Ligas Mayores, y tiene un dudoso historial de salud. Su conjunto de resultados razonablemente esperado no es tan diferente del de Sheffield, solo un poco más modesto y con menos oportunidad de alcanzar los más altos. Swanson se espera que también esté colocado alto en la lista de los mejores diez prospectos de los Mariners.

Don Thompson-Williams fue compañero de equipo de Swanson en la universidad en Iowa antes de ser estelar con los Fightin’ Baumanns de la Universidad de Carolina del Sur. Los Yankees lo seleccionaron en la quinta ronda en el 2016, y había tenido un inicio difícil antes de explotar como uno de los mejores bateadores en la Liga Estatal de Florida en el 2018. Lo anterior sería un punto mucho más interesante si él no fuera una antigua estrella colegial de 23 años abusando de la competencia en Clase-A. Hay un montón de “potencialmente promedio” en su reporte de visores, lo cual le da una oportunidad de ser un futuro regular, especialmente si es capaz de manejar el jardín central en los altos niveles. Lo más probable es que deba conformarse en el continuo del tipo de cuartos jardineros.

El retorno parece ser ligero con Paxton, y los Mariners pueden salir de esta con muy poco en las manos considerando el alto riesgo en los brazos. Pero el propio Paxton viene con riesgos de lesión igualmente, y Sheffield podría hacer que todo valga la pena si alcanza su potencial. —Jarrett Seidler

Impacto de Fantasía

James Paxton

No hay duda que el Yankee Stadium no es un estadio que los dueños de fantasía quieren que su as llame hogar, y lo mismo va para la AL Este en general. Dicho eso, Paxton tiene varias características que uno quisiera que un lanzador tenga para casi neutralizar su estadio. Es un zurdo, así que esos bateadores que tienden a jalar al pórtico corto no tendrán oportunidades fáciles, y a pesar de que Paxton tiene un split inverso, los bateadores zurdos han tenido muchas dificultades para impulsar la pelota al aire, con un ratio de fly balls debajo del 24 por ciento sobre el transcurso de su carrera. No tener a Mike Zunino detrás del plato puede dolerle, pero eso habría sucedido también en Seattle, y Gary Sánchez es mejor que mediocre en cuanto al framing, aunque su bloqueo deja mucho que desear.

Justus Sheffield

Esto es un claro positivo para Sheffield en todos los casos menos las victorias, moviéndose de un lugar donde su rol no era claro a una rotación donde tiene una gran oportunidad para encajar inmediatamente, y un estadio que es muy amigable para los pitchers desde ambos lados del plato. Su combo de bola rápida-slider-cambio puede ser una buena fuente de chocolates si es que puede controlar su comando, y tenemos aca a un excelente relevista a largo plazo si es que nunca logra establecerse. Podría ser un riesgo en cuanto a WHIP dados sus problemas, pero dada la situación de la rotación en Seattle y su potencial de ser un lanzador inicialista de alto impacto, vale la pena echarle un largo vistazo en 2019 tanto para Seattle como para los dueños de fantasia. —Darius Austin

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