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Image credit: MLB

Traducido por Marco Gamez

La sabiduría convencional del bateo dice que debes hacer swing a los lanzamientos que están dentro de la zona de strike y ver pasar los demás. La elite de la sabiduría al batear, al menos en un caso, lleva este enfoque general a un extremo. El toletero del Salón de la Fama, Frank Thomas le dijo al New York Times en 1992: “Si voy a hacer un out, voy a hacer un out con un lanzamiento al que pueda batear”.

Pura insensatez, dicen los Astros de 2018. El lunes, en dos ocasiones notables en el Juego 3 de la ALDS, los Astros pasaron por alto 150 años de conocimiento acumulado, lanzaron la prudencia al viento y fueron tras lanzamientos que estaban extremadamente fuera de la zona de strike.

Y anotaron cinco carreras al hacerlo.

Con Alex Bregman y George Springer haciendo su daño diario, los Astros castigaron a Cleveland al barrerlos en tres juegos, superándolos en carreras 21-6 y superándolos en imparables 34-13. La mayoría de los inatrapables se conectaron ante lanzamientos dentro de la zona de strike o, presumiblemente, algo cerca de ella. Houston probablemente hubiese ganado la serie sin ellos, pero usar semejantes “hachazos” en el Juego 3 ciertamente puso a los Astros por delante y ayudó a derrotar a Cleveland y dejarlos sin un campeonato por 70º invierno consecutivo. Con el marcador empatado 2-2 en la parte alta de la séptima entrada, Marwin González bateó un lanzamiento, en cuenta de 3-1, de Trevor Bauer hacia la esquina del jardín izquierdo, trayendo a casa dos corredores y colocando a dos más en posición anotadora. La ubicación de la bola rápida de 94.6 mph (152 kmh) de Bauer fue, aproximadamente, en algún lugar cerca del dugout en el Progressive Field. Y, sin embargo, González lo conectó como si un personaje de la Guerra de las Galaxias hubiera cortado a otro personaje de la Guerra de las Galaxias con un sable de luz.

Si realmente González mide 6 pies y 1 pulgada (1,86m) como aparece registrado, el pitcheo debió estar a una altura de 6 pies y 2 pulgadas (1,89m).

Perfecto, gracias a Statcast sabemos que no estuvo a 6 pies y dos pulgadas de altura. Estuvo a 4.22 pies (1,28 m) de altura.

 

Mire estas otras ópticas que demuestran qué tan alto (y alejado, lo alcanzó en la infinita esquina exterior) fue el lanzamiento:

When you definitely meant to hit a double pic.twitter.com/zU27O8HMtW

— Mike Petriello (@mike_petriello) October 8, 2018

Gracias a Statcast, también sabemos que el lanzamiento tenía una probabilidad del 8% de convertirse en un inatrapable. ¡Ocho! ¡Eso significa que al menos tenía un 92% de probabilidad de ser atrapado!

El segundo “hachazo” alocado estaba mucho menos alejado, literal y figurativamente. Con una ventaja de 7-2 y en conteo de 3-0 en la octava entrada, Carlos Correa alcanzó batear un envío de cuatro costuras de Brad Hand que venía a 91 mph (146 kmh) y la botó sobre la cerca del jardín derecho (a 96 mph/154 kmh) para un jonrón de tres carreras. Este envío tenía un 40% de probabilidad de convertirse en un inatrapable.

 

Chucky estaba acuchillando 3-0 . Los Astros terminaron en quinto lugar en las mayores en porcentaje de swing fuera de la zona durante la temporada regular, pero también lideraron la liga, con un 67.7%, en generar contacto ante lanzamientos fuera de la zona de strike. Fueron muy buenos al usar la selectividad y fueron los mejores en tomar el bate y simplemente ir tras un pitcheo imprudentemente y lograr batearlo de todos modos. Esto no le da mucho espacio de maniobra a los lanzadores rivales, ¿verdad?

¿Dónde se ubicó González en el departamento de contacto fuera de la zona? Se ubicó en el puesto 79 entre los bateadores calificados con 65.1%. Correa no calificó, pero terminó con un 64.7%. Ender Inciarte de los Braves lideró la liga con 80.4 %.

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