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Image credit: USA Today Sports

Traducido por Marco Gamez

Oakland Athletics ficharon al LD Yusmeiro Petit a un contrato de dos años y US$10 millones. [11/29]

Una de las historias más fascinantes que pasó inadvertidamente durante la temporada 2017 fue cómo los Angels lograron armar un impresionante bullpen con restos y piezas de repuesto; en esencia, crearon un delicioso y satisfaciente sándwich con las sobras de la cena de Acción de Gracias de la liga. Y aunque Bud Norris (pavo) y Blake Parker (relleno) pudieron haber obtenido una porción un poco mayor de notoriedad -y los salvados- en el fondo de ese cuerpo de relevistas, Petit fue el mejor de su grupo. En otras palabras, él fue el camote, que traía el picante y que le daba el sabor a todo el plato en conjunto.

Ningún relevista de los Angels estuvo cerca de sus 91 1/3 entradas lanzadas y lideró al equipo en pitcheo WARP. Y aunque Petit puede haber tenido su temporada más exitosa este año pasado con los Angels, no debería ser ninguna sorpresa que haya a) sido exitoso, y b) consiga un contrato bastante respetable en esta etapa de temporada baja. Después que fuese un prospecto con altas proyecciones en la organización de los Mets, -por favor, – pregúntale a Jeffrey Paternostro acerca de Yus en algún momento –, Petit resurgió como un lanzador versátil y útil en un equipo de dinastía como el de los Giants a principios de esta década. Aunque es capaz de ocupar una plaza como abridor, el mejor papel de Petit es como relevista de múltiples entradas, capaz de trabajar en los momentos más comprometidos al comienzo del juego y tender puentes hacia relevistas más dinámicos.

Sus lanzamientos son lentos, aunque la velocidad de su bola rápida ha aumentado ligeramente en las últimas temporadas, pero aún se apoya en cuatro lanzamientos como si fuera un abridor a pesar de su papel en el bullpen. Es un lanzador al que le conectan muchos elevados y que posee un sólido promedio de bases por bolas otorgadas. La diferencia entre Petit, el relevista de nivel de reemplazo de 2015 y 2016, y Petit, el dinamo de 2014 y 2017 es el aumento de su porcentaje de ponches; hace todo lo demás tan bien que cuando los K comienzan a llegar, él es eléctrico. Simplemente no ha sido completamente consistente año tras año.

Sin embargo, los Athletics están, y siempre han estado, en el negocio del riesgo. Después de destripar a su grupo de relevistas en un cambio a mitad de temporada con los Nationals, Oakland necesita desesperadamente tanto la duración en cantidad de entradas como la calidad de relevistas para el final de sus partidos. Un contrato de dos años y ocho cifras puede parecer mucho para un chico que muchos olvidaron que todavía estaba en la liga, pero la capacidad de Petit de aparecer y comer entradas nunca ha sido cuestionada. Es un candidato perfecto para un cambio a mitad de temporada, ya sea este año o el próximo si los Athletics se quedan sin aspiraciones de clasificar, o es un brazo sólido de séptima u octava entrada si compiten. Y si Petit es capaz de replicar su desempeño de 2017 en cualquiera de las próximas tres temporadas (tenga en cuenta que los Atlhetics tienen una opción para 2020), entonces la inversión relativamente pequeña dará buenos dividendos, ya que este precio de contrato es muy reducido para un relevista exitoso.

Al golpear temprano en el mercado de relevistas e invertir en un brazo de alto riesgo, los Atlhetics podrían haber hecho una apuesta inteligente. Una revisión rápida de WARP entre los relevistas que son agentes libres durante esta temporada baja muestra que Petit fue mejor que casi todo el mundo, y ¿realmente puedes decir que invertir en este lanzador de es mucho más riesgoso que en los recién lastimados brazos de Brandon Morrow o Greg Holland? Tal vez no. Si bien es lógico esperar que Petit se acerque nuevamente a su promedio de ponches de carrera, el primer fichaje de relevistas de este período de agencia libre también puede ser uno de los más impactantes.

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Seattle Mariners ficharon al LD Hisashi Iwakuma a un contrato de ligas menores. [11/27]

Han pasado solo un par de años desde que los Dodgers dejaran pasar a Iwakuma, creyendo que estaba físicamente lastimado, algo especialmente divertido considerando que son los Dodgers, quienes coleccionan lanzadores lesionados como los mapaches recogen trocitos brillantes. Desde entonces, esa vacilación ha demostrado ser profética, ya que Iwakuma se mantuvo saludable pero ineficaz en 2016 y luego no fue ni bueno ni malo en 2017. En su limitada actuación en las mayores el año pasado, la señal más clara de que algo estaba mal fue la desaparición del excelente control que posee el veterano derecho, ya que su índice de boletos otorgados se disparó a 3.5 por cada nueve entradas. Esa inaudita alza en bases por bolas combinada con una total incapacidad para conseguir ponches, y los resultados, en realidad, fueron un poco menos inquietantes que verlo luchar durante las primeras entradas de los partidos.

En lugar de cortar la relación con el longevo veterano de la rotación, los Marineros le darán otra oportunidad para competir por un puesto de abridor esta primavera. A pesar de que sus virtudes como lanzador se están desvaneciendo y su salud es incierta, Seattle necesita darle una oportunidad porque son los Mariners y parecen ser incapaces de lograr una rotación que valga la pena a pesar de los esfuerzos hercúleos de Jerry Dipoto. Las únicas desvenajas al traer a Kuma de regreso para una última oportunidad es la posibilidad de que veamos al lanzador luchar durante primavera o caer con otra lesión grave. Pero los Marineros están lo suficientemente desesperados como para soportar ese dolor potencial e Iwakuma ha ganado bastante cuerda después de seis temporadas con los M’s. Mantente a la expectativa, pero espera lo mejor: que logre regresar como integrante número 4 de la rotación y una nueva moda de sombreros de oso.

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