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Traducción por Carlos Pérez

Comparado con años recientes, la carrera por los playoffs de esta temporada ha sido bastante tranquila. Hace apenas unas semanas, hablábamos de un potencial empate entre cinco equipos para el segundo Comodín de la Liga Americana. Desde entonces, el Equipo Entropía ha caído de forma Dodgers-quiana, y es imposible sentirse emocionado cuando tres equipos con récord menor de .500, los Angels, Rangers, y Royals, cojean hacia la meta final.

Pero en una nota positiva, la Liga Nacional está retomando la emoción: tres equipos aspiran al último puesto de Comodín y, lo crea o no, todos ostentan cómodos récords superiores a .500. Quizás no sea demasiado excitante como para inspirar una película de Hollywood con Brad Pitt y Jonah Hill, pero es algo, especialmente comparado con la pobre batalla de la AL.

Ahora, yo soy un eterno optimista, y si he aprendido algo sobre sacar lo mejor de cada situación, es que las cosas siempre podrían ser peor. Claro, los fans de los Mariners lamentan la seleccionar a Dustin Ackley en lugar de Mike Trout en el draft del 2009, pero por lo menos no seleccionaron a Donovan Tate. De acuerdo, quizás eso no ayude mucho, pero déjeme continuar.

Usted puede sentirse poco satisfecho con la carrera actual por los playoffs, pero alégrese de que el béisbol haya acertado con el formato. Aunque la adopción por parte de la MLB del sistema de dos Comodines fue tomada con escepticismo, la acción de añadir ese segundo Comodín ha sido un éxito recientemente, evitándole a varios aficionados septiembres frustrantes. No hay major manera de ver esto que viajando conmigo a algunos universos alternativos donde la lucha por octubre del 2017 tiene lugar bajo estructuras de playoff pasadas.

Sistema de un solo Comodín

El formato de playoff que precedió inmediatamente nuestro sistema es el modelo de un solo Comodín, que fue reemplazado en el 2012 y es la opción más realista por considerar. No sería difícil imaginar un regreso a esos días, pero por el bien del deporte, esperemos que el sistema actual se quede como está. Por supuesto, este septiembre no ha sido tan electrizante como se esperaba, pero este escenario alternativo es peor.

Según nuestras probabilidades de playoff, actualmente hay 14 equipos en el meollo, luchando por 10 puestos de playoff. Eso no es genial; en realidad, solo una carrera —el segundo puesto de Comodín de la NL— tiene una buena oportunidad de cambiar de manos en la semana final. Pero tomemos un momento para imaginar cómo estarían las cosas si no hubiera segundo Comodín.

Con cuatro divisiones ya decididas y las otras dos prácticamente sentenciadas también, solo quedaría por ver un solo Comodín por liga. Por desgracia, esos puestos se decidieron hace mucho tiempo: el comodín de la NL estaría en posesión de los Diamondbacks y el de la AL sería propiedad de los Yankees. En resumen, los últimos siete días de béisbol serían horriblemente tranquilos, con los ocho equipos prácticamente seguros de tener sus lugares en postemporada.

Si miramos un poco más atrás, los resultados no son mucho más prometedores. Los dos equipos en la burbuja, los Yankees y los Diamondbacks, obtuvieron su puesto virtual en la postemporada (ya fuera vía el Comodín o la División) por agosto, así que se habría disputado poco béisbol significativo en el último mes de la temporada. Si, no es gran cosa.

Antes del Comodín

Tomemos otro paso atrás en el tiempo, a los días previos a la implementación del Comodín, cuando solo los ganadores de división jugaban. Curiosamente, este sistema, que fue reemplazado en 1994, podría haber traído algo más de diversión que el sistema de un solo Comodín. Ahora, eso no significa que este sea un sistema superior a los otros formatos, pero merece la pena ver cómo estarían las carreras en este escenario.

Aunque no tenemos ninguna emocionante pelea de último minuto con el sistema previo al Comodín, hay al menos dos carreras en la AL Este y NL Central. Sin el Comodín, los equipos no tienen un plan de contingencia y la competencia por la división se convierte en un escenario de vida o muerte. Ninguna batalla habría llegado hasta la(s) última(s) semana(s), pero al menos les habría presentado a los fans del béisbol algo a que prestar atención, en lugar del embotellamiento del caso de un solo Comodín.

Merece la pena mencionar que la mayor falla de este formato —divisiones apretadas que llevan a que los mejores equipos no jueguen en octubre— volvería a relucir en 2017. Dado el ritmo de los Dodgers durante gran parte de la temporada, los Diamondbacks podrían haber caído fuera de la carrera por los playoffs a mitad de temporada, a pesar de contar con el sexto mejor récord del béisbol.

Un equipo por liga

Quizá mire hacia otro lado ante la posibilidad de un playoff de dos equipos; tener a solo los mejores equipos de cada liga jugando por la Serie Mundial es un formato que se abandonó hace mucho tiempo, en 1968, cuando había 20 equipos en las Mayores. Obviamente, este formato no va a regresar, pero quería tomar un momento para apreciar qué tan locas serían las carreras por los playoffs bajo este sistema.

Comencemos en la Liga Americana. El 24 de agosto, los Astros tenían el mejor récord en la liga, con una marca de 77-50, seguidos por los Red Sox con 73-54 y los Indians con 70-56. Estaba apretado y faltaba un mes por jugarse, pero los Astros habían sido excelentes y eran los favoritos para enfrentarse los mejores de la MLB, los Dodgers (90-36), en la Serie Mundial.

Pero los Indians, ganadores del banderín de la AL el año anterior, tenían planes diferentes. Ganaron su partido ese día, y el siguiente, y el siguiente. No podían dejar de ganar, y después de 18 partidos ganados seguidos habían reducido de alguna manera el déficit de 6.5 juegos para sobrepasar a los Astros. Cleveland continuó ganando, y alcanzó una racha histórica de 22 partidos seguidos y eventualmente ganó 27 de 28 para ponerlos 2.5 por delante el 21 de septiembre. Para la última semana de esta realidad alternativa, los Indians tienen un margen de dos partidos con solo un puñado de partidos por disputarse.

Con un 88 por ciento de finalizar con un mejor registro que los Astros y alcanzar la Serie Mundial, el último tramo quizá no habría sido una lucha a vida o muerte, pero esa racha de 22 victorias habría dado lugar a una de las mayores épicas del deporte, suficiente como para convertir una temporada perdida en un lugar en la Serie Mundial.

Oh, y luego está la Liga Nacional. Nada se puede comparar a la increible racha ganadora de los Indians, pero imagine qué habría sucedido cuando los Diamondbacks sumaron su propia racha ganadora de 13 partidos, seguida por un tropiezo de 11 partidos por parte de los Dodgers. Aunque Arizona nunca se habría acercado a más de nueve juegos del mejor récord de Los Ángeles (los Nationals estaban mucho más cerca), la ira y el pánico en Los Ángeles habría superado el caos que mil Yasiel Puigs pudiesen crear.

Para resumir, volver a este formato es una idea horrible y poco realista, pero habría sido divertida por momentos.

***

Al final, no obstante, deberíamos estar agradecidos por nuestro formato actual. Mantener tantos equipos como sea posible en la carrera es un paso hacia delante para el crecimiento del deporte, con aficiones cautivadas todavía en septiembre y octubre. Dado lo azaroso del deporte, la igualdad puede ser incrementada alterando las reglas de los playoffs o abriendo espacio a más equipos, un ajuste que también incrementa la actividad en el mercado durante el mercado de transferencias y en la postemporada.

Aún así, se necesita un balance entre permitir demasiados equipos en octubre, y permitir equipos que lo merezcan en octubre. No es un equilibrio fácil de alcanzar, y usted puede ver cómo el béisbol tiene problemas para llegar a él a pesar de la evolución de los playoffs. Dado que varios equipos con récord por debajo de .500 todavía luchan (o algo así) en la Liga Americana, parece que finalmente hemos alcanzado un límite para la inclusión en los playoffs. Y, dada la falta de competitividad en los formatos de playoff antiguos, volver a una postemporada más estricta no es el camino adecuado.

Con eso en mente, el formato de dos Comodines debería estar aquí para quedarse, y deberíamos estar agradecidos. El béisbol necesita ser interesante hasta la llegada de octubre, y el sistema actual es la mejor manera de conseguir eso.