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(More information on BP En Espanol.)

Traducción por Carlos Pérez

Este artículo es un resumen de la investigación realizada por Kate Morrison y Jeff Long para su presentación en el Saber Seminar. Puedes encontrar las diapositivas de su presentación aquí.

Cuando Baseball Prospectus publicó nuestros datos de túneles de lanzamiento en enero, fuimos honestos sobre la realidad de la data. En ese momento, teníamos alguna idea de cómo la data podría ser usada para analizar lanzamientos, pero en realidad no habíamos averiguado todo. Por supuesto, aunque es valioso tener nuevas herramientas mediante las cuales analizamos y entendemos mejor el juego, esperábamos que nuestros datos de túneles de lanzamiento probaran más cosas.

Recientemente, añadimos ciertos resultados de pelotas bateadas a los datos en las páginas de estadísticas de BP, permitiendo no solo ver cómo los lanzamientos de un pitcher lucen en el aire, sino también ver qué significan en cuanto a resultados de pelotas bateadas. Esto es, creemos, un gran paso para ser capaces de determinar mejor el impacto que algo como los túneles de lanzamiento pueden tener sobre el campo de juego. Estuvimos entusiasmados de ver lo que podía resultar de grupos usando la data en la conferencia de analítica de SABR esta pasada primavera, y algunos de esos trabajos fueron verdaderamente notables.

Uno de los participantes, Scott Spencer, de la Universidad de Columbia, llevó las cosas un paso más allá e hizo un análisis increíble del impacto de los túneles de lanzamiento en los ratios de strikeouts abanicados. Spencer nos ha ayudado a unir la brecha entre análisis y aplicación en el terreno de juego, ya que su trabajo sugiere que los túneles de lanzamiento afectan en gran medida los ratios de strikeouts abanicados. Su conclusión, más abajo, parece coincidir con parte del trabajo inicial con el que colaboró Jonathan Judge cuando establecimos los túneles de lanzamiento [i].

El modelo sugiere aquí que variar los túneles de lanzamiento y los puntos de rotura puede tener un efecto significativo en la probabilidad de que un bateador haga swing ante un lanzamiento. No solo eso, pero aunque tendemos a pensar en la habilidad de contacto como un factor independientemente inherente en el bateador, la manera en la que los pitchers lo enfrentan puede afectar al bateador significativamente si, y en qué medida, existen agujeros en su swing.

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Para nuestra presentación en Saber Seminar, buscamos otras aplicaciones de al data de los túneles de lanzamiento (y datos relacionados). Lo que sigue son dos áreas distintas donde hemos encontrado oportunidades y ejemplos potenciales de data de túneles de lanzamiento aplicados a juegos reales.

El pitcher que los túneles hicieron

El zurdo de los Astros, Dallas Keuchel, pareció salir de la nada para convertirse en uno de los mejores lanzadores de la Liga Americana en los últimos años. Keuchel no posee un repertorio impresionante, al menos comparado con los lanzadores veloces que parecen ser los más efectivos últimamente. Aún así, Keuchel ha sido efectivo, y ha llegado a ganar un premio Cy Young en el 2015 y acumula una DRA de 2.48 en lo que llevamos de la temporada. ¿Cómo lo ha conseguido? Ha sido todo un viaje que comenzó en el 2013, su primera temporada completa en las ligas mayores.

La primera temporada complete de Keuchel no fue buena. Después de acumular una DRA de 6.80 en 85 entradas el año anterior, solo fue capaz de mejorar modestamente esos números en el 2013. En 153 2/3 entradas [ii], Keuchel tenía un DRA de 4.95, una marca un 19 por ciento inferior al promedio de un pitcher de grandes ligas esa temporada. Antes del 2014, sin embargo, estaba claro que Keuchel y los Astros habían hecho algunos cambios.

En el 2013, Keuchel estuvo en el percentil 26 en Probabilidad de Strike Cantado (CS Prob, por sus siglas en inglés), y en el percentil 57 en los Strikes Cantados por Encima del Promedio (CSAA, por sus siglas en inglés). Su CS Prob de 46 por ciento significó que apenas el 46 por ciento de los lanzamientos que hizo tenían posibilidad de ser strikes cantados, lo que lo situaba justo por encima del último cuartil de la liga. Tampoco estaba robando strikes, con solo 0.3 strikes extra por cada 100 lanzamientos según CSAA.

En el 2014 Keuchel ya era un pitcher diferente. Cayó en el tercer percentil de CS Prob, lo que significaba que cada lanzamiento suyo era menos probable de ser un strike respecto al año anterior. Esto coincidió con un aumento significativo en CSAA, donde Keuchel ganó 1.8 strikes adicionales por cada 100 lanzamientos hechos. Eso es un incremento seis veces mayor en su habilidad para conseguir strikes extra. Todo esto sugiere que Keuchel se enfocó en trabajar los bordes de la zona, incluso si eso significaba lanzar menos strikes.

Coincidentemente, Keuchel pasó del percentil 15 en DRA en el 2013 al percentil 91 en el 2014. Su nuevo enfoque funcionó. No obstante, estos no fueron los únicos cambios que hizo. Keuchel también pasó de un túnel mediocre a uno de élite entre las temporadas del 2013 y 2014. En el 2013, Keuchel estuvo en el percentil 68 para la distancia más pequeña entre lanzamientos y punto de túnel. En el 2014 mejoró dramáticamente, subiendo al percentil 91. [iii]

En el 2015, la temporada en la que Keuchel ganó el Cy Young, realizó algunas mejoras adicionales en muchos de estos atributos. Se desplazó al primer percentil para CS Prob, con una probabilidad inferior a cualquier otro pitcher en la liga de generar strikes cantados en un lanzamiento dado. [iv] Redujo sus túneles de lanzamiento aun más, y se desplazó del percentil 91 al 95.

En ese momento, Keuchel también se centró en hacer mejoras significativas en otras áreas. Durante la temporada 2015, Keuchel mejoró la repetición de su punto de salida, lo que lo desplazó del percentil 76 al 91. [v] Aunque los bateadores ya estaban teniendo algo de dificultad distinguiendo sus lanzamientos en el punto de túnel, ahora tampoco podían mirar su punto de salida para buscar pistas.

Al final, hubo cambios claros en el enfoque y la mecánica de Keuchel. El resultado fue una mejora que resultó en su transformación de un pitcher mediocre a uno de los mejores brazos del béisbol. Por supuesto, si miramos los cambios mecánicos y de enfoque hechos por Keuchel, sería la punta del iceberg. Bajo la superficie hay otros cambios.

Secuencias de cambio

No fue hasta 2015 cuando Keuchel se convirtió en un pitcher de calibre Cy Young que lideró la liga en esa ‘antigua’ estadística de victorias y entradas lanzadas. Hay un motivo para eso, sin embargo, y uno que puede ser determinado al examinar la data de túneles de lanzamiento del 2013, 2014, 2015 y 2016 (el año que su rendimiento se torció). Ya sea por diseño, o por resultado de cambiar su enfoque mecánico, Keuchel simplificó su arsenal de parejas de lanzamientos de 30 parejas de lanzamientos a 25 entre 2013 y 2014, y en 2015 mantuvo 25 parejas diferentes, como puede ver ilustrado abajo:

2015:

(Porcentaje de 25 parejas de lanzamiento utilizados por Keuchel en el 2015; haga clic aquí para agrandar la imagen.)

2016:

(Porcentaje de 35 parejas de lanzamiento utilizados por Keuchel en el 2016; haga clic aquí para agrandar la imagen.)

En el 2016 podemos ver que salta de repente a usar 35 parejas distintas de lanzamientos, con mucho menos éxito. Aunque tenemos que determinar todavía si el número de parejas de lanzamiento predice el éxito o si simplemente es un indicador que beneficia a quienes usan este estilo de lanzamiento, en el caso de Keuchel, cuando está en problemas intenta “cambiar un poco las cosas”, y eso parece crear más problemas.

¿Qué significa esto para las secuencias en general? Los túneles solo se consiguen a través de secuencias, pero no a través de lo que uno puede pensar como secuencias convencionales. Convencionalmente, un pitcher con una bola que se rompe de manera potente —una que se desvía mucho del camino de su bola rápida—sería animado a ser capaz de “lanzar cualquier lanzamiento en cualquier cuenta”, para ser capaz de evitar que el bateador “adivine” qué lanzamiento vendrá. Los túneles no eliminan por completo eso —al fin y al cabo, el efecto deseado de los lanzamientos de túnel sigue siendo engañar a los bateadores— pero cambia la manera en la que pensamos sobre cómo los bateadores observan el lanzamiento. Mientras un lanzador con un punto de salida menos consistente pueda necesitar utilizar cuatro lanzamientos diferentes durante un turno al bate para tener éxito, un lanzador que ejecuta túneles podría lanzar solo una bola rápida y un cambio de velocidad.

Ya que los lanzamientos parecen iguales hasta que se separan, idealmente después del punto de decisión, hay más trabajo de adivinación por parte del bateador. Ayuda estudiar a un lanzador en específico y algunas de sus parejas de lanzamientos para tener una muestra sólida de qué pueden hacer los túneles. En el caso de Keuchel, lanzó una pareja de sinkers con mayor frecuencia en el 2015, 25.2 por ciento de las veces. En esa pareja, lanzó el segundo sinker para strike alrededor del 40 por ciento de las veces, y provocó rodadas un 16.1 por ciento del tiempo —ambos resultados llevando a outs.

Como uno podría suponer con dos lanzamientos del mismo tipo, su diferencia de túneles entre los dos fue mínima, incluso cuando tomamos en cuenta ubicaciones. Esto no es realmente sorprendente, ya que la mayoría de pitchers lanzan sus bolas rápidas (o equivalentes) la mayor parte del tiempo. Los efectos de los túneles son más obvios cuando se ven los resultados que genera Keuchel por su pareja de sinker y cambio de velocidad. En el año que ganó el Cy Young, si un bateador veía un cambio de velocidad después de un sinker, terminaban con un resultado cercano al out—o bien un strike o una rodada—el 63.6 por ciento del tiempo.

Aunque en el caso de Keuchel, sus cambios de parejas de lanzamientos fueron demasiado metódicos para nosotros como para considerar que puedan ser accidentales —y el cambio en los resultados que vio demasiado unidos a lo que usó—, algunas veces los cambios en parejas de lanzamientos son completamente accidentales. A veces, la selección de lanzamiento recae más en el cátcher que en el pitcher, y a veces hay días en los que un lanzamiento, incluso uno sólido y consistente, no funcionan.

No todos los lanzadores se adhieren a la teoría—el “chorro de leche” sagrado de Greg Maddux—ni deberían. Clayton Kershaw es un buen ejemplo de lanzador que rompe esas reglas por una buena razón—cuando ejecuta su sinker, arruina cualquier túnel que haya creado previamente, pero también rompe la línea de visión del bateador. No todos los pitchers pueden hacer que sus lanzamientos tengan esa rotura sutil, donde el bateador no puede tomar una decisión, así que tienen que afrontar el problema de otra manera. Para algunos lanzadores, esto implica variar el movimiento de su brazo, o tener lanzamientos que se rompen tanto que interrumpen la habilidad del bateador de enfocarse en dónde o cuándo cruzará la pelota el plato.

Los túneles son un método específico de lanzar que puede ayudar a cierta clase de lanzadores, y Dallas Keuchel es uno de los mejores ejemplos de esa camada.


[i] Cualquiera interesado en echar un vistazo a las oportunidades de modelamiento con la data de túneles sugeridos por Judge, puede hacerlo aquí.

[ii] Tras 22 salidas y nueve apariciones de relevo.

[iii] En el 2014, los lanzamientos seguidos de Keuchel promediaron nueve pulgadas de separación en el punto de túnel.

[iv] Solo Kyle Gibson (40.7 por ciento) tuvo una CS Prob más bajo que Keuchel (41.4 por ciento).

[v] En el 2015, los lanzamientos seguidos de Keuchel fueron lanzados con dos pulgadas de separación, en promedio.