keyboard_arrow_uptop

(More information on BP En Espanol.)

Traducción por Carlos Pérez

Recientemente tuve una conversación con un entrenador de un exitoso programa universitario cuando un concepto profundo —una explicación, en realidad— me chocó. Como la mayoría de las veces cuando te das cuenta de algo, era la brutal simplicidad lo que lo hacía tan útil y resonante. El concepto era simplemente que “los sliders funcionan porque parecen bolas rápidas”.

La respuesta obvia y correcta a eso es “y una mierda”. Harry Pavlidis a veces nos recuerda que nuestro trabajo como analistas —especialmente aquellos enfocados en definir, mejorar, y crear estadísticas de béisbol— es “cuantificar cosas que los jugadores ya conocen”. Esto sería un ejemplo de libro del Principio de Pavlidis™.

Tenemos suerte de vivir con datos del tipo PITCHf/x durante una década, una verdadera revolución en los datos a la punta de nuestros dedos con los cuales entendemos el juego. Aun así, a veces siento que este vendaval de datos nos ha encaprichado de algún modo. Nos ha condicionado a centrarnos en el rendimiento individual del lanzamiento, en vez de mirar cada lanzamiento individual como una parte de un todo. El slider —el concepto del lanzamiento en sí— es un ejemplo perfecto de eso.

Los sliders son, ante todo intento y propósito, lanzamientos poco impresionantes. El slider promedio de grandes ligas apenas tiene una rotación giratoria del 75 por ciento, lo que significa que el slider promedio no se mueve mucho más que un teórico lanzamiento sin rotación [i]. Comparado con ese lanzamiento teórico sin rotación, el slider promedio de grandes ligas se mueve solo 2.2 pulgadas en el plano horizontal, y 1.8 pulgadas en el plano vertical.

No todos los sliders entrañan tal movimiento, por supuesto —el slider de Yu Darvish se mueve más de nueve pulgadas en el plano horizontal. Aun así, para muchos lanzadores el slider es un lanzamiento poco impresionante. ¿Entonces por qué el slider promedio tiene un ratio de abanicar de 34 por ciento? ¿Por qué los sliders tienen un ratio de swing de más del 16 por ciento, cuando el promedio de grandes ligas para todos los lanzamientos es algo superior al 10 por ciento?

Tiene menos que ver con el slider y más que ver con la bola rápida. Más acertadamente, es porque los sliders parecen bolas rápidas… hasta que no lo son.

La bola rápida promedio [ii] llega a 92.5 mph, en lugar de 84.7 mph para los sliders— una diferencia de 7.8 mph. La bola rápida promedio se mueve -5.1 pulgadas (del lado del brazo) comparado con las 2.2 pulgadas del slider —una diferencia de 7.3 pulgadas. Las bolas rápidas se mueven bastante en el plano vertical también, una función de su rotación trasera bastante significativa. Una bola rápida promedio se mueve 9.2 pulgadas en el plano vertical comparada con solo 1.8 pulgadas para la slider—una diferencia de 7.4 pulgadas.

Por supuesto, el diferencial de movimiento es inútil si los bateadores pueden diferenciar con facilidad ambos lanzamientos.

Desde el 2007, los lanzadores de grandes ligas han lanzado 95 pares de lanzamientos distintos. Algunos sucedieron solo dos veces en las pasadas 10 temporadas (por ejemplo, un splitter seguido de un screwball) y algunos han sucedido tanto como 944,452 veces (una bola rápida de cuatro costuras seguida de otra bola rápida de cuatro costuras). Sobre este tema, los sliders tienen un papel fundamental en las parejas de lanzamientos más comunes. Debajo están las cinco parejas de lanzamientos más comunes desde el 2007:

Pitch 1

Pitch 2

Pitch Pairs

Fourseam

Fourseam

944,452

Sinker

Sinker

464,875

Fourseam

Slider

260,285

Slider

Slider

232,139

Slider

Fourseam

231,294

Bola rápida > slider es la secuencia no repetitiva más común lanzada por lanzadores en las grandes ligas. No solo eso, ¡slider>bola rápida es la segunda secuencia no repetitiva más común en todo el béisbol! Está claro que la bola rápida y el slider están inextricablemente unidos.

Es importante añadir algo de contexto al movimiento de un slider. A veces los análisis se hacen usando movimiento corto [iii]. Usar movimiento largo —datos que incluyen el efecto de la gravedad— proporciona un bonito contraste entre sliders y la “otra” bola que rompe: bolas curvas. Eche un vistazo al gráfico de movimiento de Clayton Kershaw de esta temporada:

Puede ver claramente que el slider de Kershaw (en rojo) está muy cerca al de su bola rápida. Incluyendo el efecto de la gravedad, la bola rápida de Kershaw cae alrededor de 11 pulgadas, mientras que su slider cae unas 23 pulgadas. Eso parece una diferencia grandiosa, pero considérelo en función de su bola curva, que cae casi 62 pulgadas. Para Kershaw, el slider es una herramienta efectiva porque es lo suficiente diferente de su bola rápida, pero no tan diferente para que sea obvio para el bateador.

Este efecto puede ser incluso más pronunciado si un lanzador manipula su slider, difuminando la línea entre una bola rápida cortada y un slider. El lanzador derecho de Baltimore, Dylan Bundy, lo hace con muy buenos resultados, como el mánager de los Orioles, Buck Showalter, menciona en una cita reciente [iv]:

Ese pequeño 86, 87, no quiero empezar a comentar lo que está haciendo, pero tiene muchos aspectos diferentes. Por eso es capaz de defenderse en noches en las que no lleva el tipo de herramientas que ha tenido hoy. Tiene muchos diferentes… Él puede manipular la pelota y tiene una buena mano”.

La habilidad de manipular el slider para convertirlo más o menos en una bola rápida le da al pitcher una herramienta valiosa para cualquier situación que enfrente en el montículo.

***

Ahora que hemos establecido la similitud de estos lanzamientos, echemos un vistazo a cómo los lanzadores utilizan la combinación de bola rápida – slider en acción. Este primer ejemplo es del derecho de los Indians Carlos Carrasco, cortesía de Rob Friedman [v]:

Diseccionemos esto un poco. Carrasco usa un slider “sácame de aquí” de 84 mph para ponerse por delante en la cuenta. El ambidiestro de los Twins Eduardo Escobar obviamente no veía un slider, y decide vivir otro día más y tomar el strike. Carrasco vuelve con una bola rápida de 96 mph, alta y afuera, que hace abanicar a Escobar para el segundo strike. Este strike abanicando prepara el tercer lanzamiento del turno.

Para cerrar el turno, Carrasco vuelve con un slider “de puerta trasera”, que funciona de la misma manera que la bola rápida. Puede ver a Escobar preparándose y pensando a sí mismo, “¡No me vas a hacer perseguir una bola rápida fuera de la zona otra vez!”. Y entonces el slider rompe hacia la esquina de afuera para el tercer strike cantado.

Carrasco usa su slider de muchas maneras durante este turno al bate. Es una sorpresa que haya robado un strike en el primer lanzamiento. Después usa su bola rápida para preparar el slider de puerta trasera, un lanzamiento que el bateador abandonó antes de que regresara a la zona de strike.

Este efecto funciona hacia atrás igual de bien que lo hace hacia delante. Considere esta secuencia del lanzador derecho de los Tigers, Michael Fulmer:

Fulmer consigue que el bateador de los Yankees Aaron Judge persiga un slider que empieza en la esquina exterior, pero termina fuera de la zona. Le sigue la bola rápida, con Fulmer iniciando el lanzamiento en una ubicación similar al anterior. Judge, esperando no ser engañado otra vez decide no ofrecerse al lanzamiento, mirando inocentemente cómo regresa a la esquina exterior para el tercer strike.

Por supuesto, no hemos revisado la destreza del strike abanicado para mirar simplemente cómo los bateadores son engañados por strikes cantados. La belleza del slider es su habilidad para dar una falsa sensación de confianza a los bateadores. Un buen slider puede darle a un bateador la confianza de batear de manera Ruthiana, solo para quedar con las manos vacías mientras que la pelota pasa por la zona y termine muchas pulgadas lejos del bate. Tome este ejemplo del fallecido pero gran Jose Fernandez:

Esto no es para decir que la única manera de hacer que el bateador atente contra la pelota ocurre con un slider sea cuando él intenta mandar una bola rápida fuera del estadio. A veces el bateador simplemente está tratando de no verse estúpido (el éxito de esta mentalidad varía):

El derecho de los Yankees Luis Severino comienza este turno al bate contra el outfielder trotamundos Alex Presley con una bola rápida de 99 mph, abajo y dentro, que Presley batea débilmente de foul. En su defensa, ese proyectil de 5 onzas viajaba a más de 90 mph en el momento en el que pasaba a pulgadas de sus rodillas. Severino siguió ese lanzamiento de manera vulgar con un slider en el mismo lugar que terminó cerca de los tobillos de Presley, aunque demasiado tarde para que Presley aguantara sabiamente su swing protector.

¿Recuerdan ahora la exclusiva cita que les di en el primer párrafo de la página? “Los sliders funcionan porque parecen bolas rápidas”. Eso no significa que no podamos apreciar la belleza de los sliders, simplemente significa que no podemos apreciar del todo la belleza de los sliders considerando cómo los sliders encajan a gran escala.

Los datos de túnel de lanzamiento que presentamos en enero nos permiten cuantificar la separación entre lanzamientos y la dificultad que tiene los bateadores para diferenciarlos. Sabemos que este concepto no es nuevo, claro, y simplemente es una aplicación del Principio de Pavlidis. Aquí va un GIF de 2015, mostrando la similitud de la bola rápida y el slider del derecho de los Pirates Gerrit Cole en una aparición al plato de Buster Posey.

Ese GIF está sacado de un video más largo en MLB Network que analiza los dos lanzamientos y muestra qué tan similares son. Aunque el personal de MLB Network no utilizó el término “túneles de lanzamiento”, ellos podrían haberlo hecho. Aquí en Baseball Prospectus estamos intentando ayudar a explicar el juego del béisbol explorando cosas que impactan el juego. Como el enmarcado de los receptores, el concepto de túneles de lanzamiento ha estado presente durante mucho tiempo en el juego, solo que recién le estamos poniéndole un nombre elegante.

Los sliders solo parecen ser uno de los mejores prismas a través de los cuales considerar este fenómeno.

Agradecimientos especiales a Rob Friedman y Harry Pavlidis por su asistencia recopilando los vídeos y datos para esta publicación.

[i] O, más acertadamente, un lanzamiento que no realiza movimiento rotatorio inducido. No hablamos de knuckleballs aquí.

[ii] Solo consideramos bolas rápidas de cuatro costuras por su simplicidad.

[iii] Como hicimos en el párrafo anterior describiendo el movimiento horizontal y vertical del slider.

[iv] Gracias a Rob Friedman por encontrar la cita de Showalter.

[v] Rob es una de las mejores personas a las que seguir en Twitter. Si no lo haces todavía, recomiendo seguirle en @pitchingninja.

You need to be logged in to comment. Login or Subscribe