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Image credit: © Kim Klement-USA TODAY Sports

Traducido por Pepe Latorre

Los playoffs (o como dice la MLB, la postemporada) han empezado. Todos los estamos viendo. Es a lo que estamos atentos. Preferiríamos no tener distracciones estúpidas. Claro que tenemos amigos y familia, trabajos, tareas domésticas y todo eso, pero este no es momento de hacer cosas raras. Quiero decir, solo nos quedan unas pocas semanas más de béisbol. Antes de que nos demos cuenta estaremos en el Clásico de Otoño, y luego… bueno, aquí en Baseball Prospectus matamos el tiempo publicando libros, pero no habrá juegos de la MLB de fondo mientras trabajamos en ellos.

Así que el sábado a las 6:30 p.m hora del Este, mientras nos preguntábamos si los Brewers podrían remontar contra Atlanta después de tener corredores en posición anotadora en cada una de las últimas tres entradas (al final no lo lograron), tuvimos una distracción estúpida cuando FOX Sports informó que el presidente de los Tampa Bay Rays, Brian Auld, declaró que los Rays planeaban dividir las temporadas futuras entre Tampa Bay y Montreal porque “hemos llegado a la conclusión de que a día de hoy es casi imposible que el béisbol de temporada regular pueda tener éxito en Tampa Bay”.

Intenté no prestarle atención, pero no pude. Maldito seas Brian Auld, presidente de los Rays. No ves que Andrew Friedman o David Stearns no se quejan de los problemas de sus mercados durante tus partidos contra los Red Sox. ¿No podrías simplemente callarte hasta que terminen los playoffs (ok, la postemporada)?

​​O mejor aún, ¿podría no decir cosas que no son demostrables y completamente falsas?

Analicemos las 16 palabras que salieron de su boca. Primero podemos descartar la explicación más sencilla. Los Rays juegan en el Tropicana Field de St. Petersburg, Florida. Se encuentra a unas 37 millas del centro de Tampa, Florida. Para llegar allí debes tomar el puente Howard Franklin o West Gandy Boulevard para cruzar la bahía de Tampa. La bahía de Tampa está llena de agua. Quizás Auld simplemente estaba afirmando el hecho objetivo de que no puedes tener éxito en el béisbol si juegas bajo el agua.

Era broma. Ya sé a lo que se refiere.

Dice que el béisbol de temporada regular no puede tener éxito en el área de Tampa/St. Petersburg por lo que el equipo necesita jugar la mitad de sus partidos en otro país. Es realmente difícil ver cómo eso mejorará las cosas, pero no nos centremos en esa parte del comentario de Auld. Veamos si el equipo ha tenido éxito. Ahí es donde su comentario no logra evitar ser una estúpida distracción.

Creo que la mayoría de los fanáticos definirían el éxito como algo que ocurre en el campo. Es difícil argumentar que los Rays no tienen éxito en ese aspecto. Tuvieron el mejor récord de la Liga Americana este año. Tuvieron el mejor récord en la Liga Americana el año pasado. Ganaron el juego de comodín y llevaron a los Astros a cinco juegos en la Serie Divisional el año anterior. Retrocediendo aún más, están entre los cinco equipos de la Liga Americana con el mejor récord desde 2008 (gracias Stathead Baseball):

Equipo G P %.
New York 1,238 928 .572
Tampa Bay 1,181 986 .545
Boston 1,178 988 .544
Los Angeles 1,122 1,044 .518
Cleveland 1,116 1.048 .516

No hay manera humana de argumentar que los Rays no han tenido éxito en el campo. Desde 2008, es decir en las últimas catorce temporadas, han tenido balances positivos en diez ocasiones, y en dos de las otras cuatro estuvieron solo un juego por debajo del .500. Tal vez todo sea porque quitaron lo del “Devil” del nombre del equipo en 2007. Lo que sea. Según la medida de éxito que nos importa a la mayoría de nosotros, los Rays han tenido un éxito notable.

Así que tenemos que llegar a la conclusión de que Auld está hablando de éxito financiero. Está diciendo que 81 juegos al año en el mercado Tampa/St. Petersburg no son económicamente viables. Vamos a profundizar en eso. ¿Qué tipo de retorno ha obtenido la propiedad de los Rays de su inversión?

​​En 2005 Stuart Steinberg compró una participación mayoritaria del 48% de los Rays por $200 millones. Posteriormente aumentó su participación en la propiedad al 85%. Según Forbes los Rays tienen una deuda de $95 millones. Forbes también proporciona ingresos operativos (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) por año. Hice algunas suposiciones para calcular el retorno de la inversión de Steinberg.

  • Supuse que aumentó su participación en un 3,7% anual durante diez años después de su inversión inicial alcanzando el actual 85% en 2014.
  • Asumí que el precio que pagaba por cada porción adicional de propiedad aumentaba en un 4% por año. Pagó $200 millones en 2004 por el 48%, es decir $4.17 millones por unidad. Entonces el siguiente 3,7%, comprado en 2005 le costó $4.17 x 3.7 x 1.04 = $16.0 millones. El último 3,7% comprado en 2014 le costó $22.8 millones.
  • He supuesto que la franquicia incurrió en una deuda de $95 millones en incrementos iguales de $9.5 millones a partir de 2005. Asumí que la tasa de interés pagada por los préstamos era del 6%. Eso significa que los pagos de intereses actualmente ascienden a $5.7 millones por año.
  • Atribuí una proporción de los ingresos operativos del equipo de cada año a Steinberg de acuerdo con su participación en la propiedad. En 2004, según Forbes, los Rays tuvieron ingresos operativos de $27.2 millones. Le di a Steinberg el 48% de eso, es decir, $13.1 millones. El año pasado el club perdió $23 millones. Le di a Steinberg el 85% de eso, es decir, $19.6 millones.

Usando estas suposiciones (que creo que son bastante conservadoras) Steinberg pagó $392.3 millones por su participación final del 85% en la organización, compensado por $95 millones de préstamos que han resultado en gastos por intereses de $65.6 millones. Durante ese tiempo el equipo generó un ingreso operativo total de $344 millones, de los cuales $247 millones fueron para Steinberg.

Al comienzo de la temporada Forbes valoró a los Rays en $1.055 millones. Supongamos que Steinberg decide vender en primavera por esa cantidad (es casi seguro que obtendría más pero quiero seguir siendo conservador). Obtendría el 85% de las ganancias de la venta. Supongamos también que toda la deuda era suya, por lo que tendría que pagarla. El neto para él sería 0,85 x $1055 – $950 = $801.75 millones.

Tomándolo todo en su conjunto: el precio pagado por una participación de propiedad del 85% (menos los desembolsos compensados por los préstamos), menos los gastos por intereses, más los ingresos operativos, resulta en una tasa de crecimiento anual compuesta del 9.9% sobre la inversión de Steinberg.

¿Cómo de bueno es eso? Pues bien, el índice Standard&Poor’s 500, un índice sobre los precios de las acciones de las 500 empresas más grandes que cotizan en bolsa en EE. UU., subió un 9.6% anual (con dividendos reinvertidos) durante ese período de tiempo. Y durante esos años, como ya he escrito, los inversores del mercado de valores asumen mucho más riesgo que los propietarios de béisbol. Apoyos del gobierno, protección contra la competencia, ninguna posibilidad de quiebra… todo eso hace que los equipos de béisbol sean inversiones de bajo riesgo en relación con las acciones y los fondos mutuos en los tú y yo colocamos los ahorros para nuestra jubilación. Un riesgo más bajo debería generar un rendimiento más bajo en un mercado libre y justo. El hecho de que esto no suceda apunta a la perversión del libre mercado que es la propiedad contemporánea del béisbol. El rendimiento del 9.9% de Steinberg no solo supera al 9.6% del S&P 500, sino que lo aplasta si tenemos en cuenta el bajo riesgo que supone. Su inversión ha tenido un éxito excepcional.

Por dejar las cosas claras. Auld dijo: “hemos llegado a la conclusión de que a día de hoy es casi imposible que el béisbol de temporada regular pueda tener éxito en Tampa Bay”. Bueno, hemos visto aquí que el béisbol puede funcionar tremendamente bien en lo deportivo en Tampa Bay. Hemos llegado a la conclusión de que el béisbol puede tener éxito, y mucho, financieramente en Tampa Bay. Llegamos finalmente a la conclusión de que es casi imposible creer a alguien que diga lo contrario.

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