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Image credit: David Richard-USA TODAY Sports

Traducido por Marco Gámez

A principios de año, hubo una ola de ira de los fanáticos dirigida hacia los árbitros por supuestas malas decisiones. Los intentos de medir la precisión de los árbitros encontraron que eran más o menos tan buenos como siempre, pero descubrí una gran cantidad de sentencias erróneas, especialmente en momentos de alta probabilidad de definir el juego. No fue suficiente para acusar a los árbitros o incluso creer que, necesariamente, algo estaba mal, pero puede explicar por qué la gente se enfureció por las sentencias que no eran necesariamente muy malas.

Sin embargo, desde julio, los árbitros aparentemente superaron esa mala etapa y mejoraron. 2021 no solo tiene la zona de strike más consistente hasta la fecha, sino que la serie de errores importantes que encontré a principios de año se ha disipado y los árbitros han cometido significativamente menos errores que en la mayoría de los años. Aunque muchos de los mismos factores que afectan la zona continúan haciéndolo, como el conteo, la ventaja de local y los receptores, están distorsionando la zona establecida por el libro de reglas menos que nunca. Ahora, los árbitros parecen ajustarse a una definición de la zona estrictamente basada en la ubicación, coincidiendo con sus equivalentes robóticos incluso cuando MLB prueba su reemplazo en las menores.

Ha habido controversia en torno a la zona de strike desde tiempos inmemoriales, pero el desdén hacia los árbitros parece haberse acelerado desde que aparecieron en Twitter robots que pretendían medir su precisión. Al igual que las cajas bidimensionales flotantes superpuestas en las transmisiones de televisión, estos robots han dado la falsa impresión de que la zona es un rectángulo constante flotando en el aire sobre el plato.

En realidad, la forma en que se sentencian las bolas y los strikes siempre ha sido más compleja que eso. La zona se expande cuando los bateadores están por delante en la cuenta y se contrae cuando los lanzadores tienen la ventaja; crece en las entradas adicionales, cuando los árbitros presumiblemente ya quieren irse a casa, y se encoge cuando los receptores espasmódicos están recibiendo los lanzamientos. No es constante, no está definida geométricamente, y varía según los caprichos del caballero detrás del plato que sentencia los lanzamientos.

Si estas variaciones en la zona son buenas o malas es, en gran parte, una cuestión de gustos. La expansión y contracción de la zona con el conteo tiene el efecto de dar un pequeño impulso a los bateadores cuando están atrás, inyectando potencialmente un poco más de dramatismo a las apariciones en el plato que, de otra manera, es muy probable que terminen en ponches o en contacto débil. Otros tipos de variación de la zona de strike, como la pequeña pero repetida ventaja dada a los lanzadores y a los bateadores blancos, son inequívocamente malas.

Desde antes de que PitchF/X llegara a la escena, la liga ha estado calificando a los árbitros sobre la precisión con la que sentencian en la zona, aparentemente utilizando solo las coordenadas físicas de donde la pelota pasa sobre el plato. Esas calificaciones han tenido un efecto a largo plazo, mejorando la precisión de los árbitros poco a poco a lo largo de las décadas. Este último año, por ejemplo, tuvo las sentencias de strike físicamente más precisas de cualquier temporada desde al menos 2015. (Usé un modelo Random Forest en las coordenadas de la pelota, utilizando datos de 2015-2021, para predecir la precisión de la zona de strike).

Este gráfico muestra la fracción de lanzamientos con probabilidad pronosticada de ser strike de 0.5 o más que realmente son sentenciados como strikes. Desde 2015, la precisión en estos lanzamientos ha aumentado aproximadamente dos puntos porcentuales completos, una gran mejora en el transcurso de seis años.

La precisión en la sentencia de bolas, por el contrario, no se ha movido realmente. No ha empeorado, pero el principal avance que los árbitros parecen haber logrado es acertar en sus strikes. Por supuesto: las sentencias de bola son, por su naturaleza, generalmente un poco más fáciles de hacer, ya que hay mucha más área fuera de la zona de strike que dentro de ella. Esa referencia de mayor precisión les deja menos espacio para mejorar.

Según otra medida de precisión, llamada área bajo la curva, que tiene en cuenta tanto los strikes como las bolas, esta es la versión más precisa de la zona de strike en la historia, o al menos la que más se ajusta a las coordenadas físicas de donde la pelota cruza el plato.

En junio, descubrí que aunque los árbitros estaban en el promedio en términos de precisión en la zona de strike, estaban cometiendo errores más grandes. No fueron tantos esos errores adicionales para que no haya podido ser solo mala suerte, pero fue notable. Desde ese momento, por el contrario, los árbitros han estado cometiendo muchos menos errores importantes (definidos como que los árbitros sentencien bolas a lanzamientos con un 99% de probabilidad de ser strikes). En general, hasta ahora en la temporada, este es uno de sus mejores años en cuanto a minimizar estos errores se refiere.

Si la zona se sentencia más como las cajas de TV flotantes, es porque varía menos con todos los factores que solían afectarla. Los strikes se vuelven más de 4.5 puntos porcentuales más probables en conteos de 3-0; este año eso ha bajado ligeramente a alrededor de cuatro. La ventaja de jugar como local solía conferir una bonificación mayor a los strikes cuando el equipo de casa estaba lanzando. Los receptores también solían acumular aumentos más grandes a la probabilidad de un strike sentenciado.

Es fácil adivinar por qué los árbitros podrían estar alineando sus decisiones con la zona, que está definida únicamente por ubicación física. Si esa es la retroalimentación que reciben, entonces esa es la dirección en la que irán sus sentencias. Quizás MLB no consideró este efecto secundario cuando comenzó a calificar a los árbitros basándose en el QuesTec del día, o quizás ellos también prefieran un sistema puramente basado en coordenadas.

Es casi seguro que los árbitros robots no sentenciarán en diferentes zonas dependiendo de si es la parte superior o la inferior de la entrada, la hora del día o la posición del guante del receptor. Entonces, en ese sentido, los árbitros se están desplazando lentamente hacia el sistema que eventualmente los reemplazará al tomar estas decisiones. Si eso es bueno o malo depende mucho de la visión estética que tengas del juego. Mucha gente se opone al mascoteo del receptor; otros lo ven como una habilidad fascinante.

La zona viva, esa que se expande y contrae según las circunstancias, que cambia de forma con errores y sentencias para compensar, que varía según el color de la piel del bateador, no es algo bueno ni malo; es solo parte del béisbol. O solía serlo: con o sin árbitros robot, la zona viva parece que está desapareciendo, y pronto estaremos en una era en la que el lanzamiento será sentenciado bola o strike basándose únicamente en su posición sobre el plato.

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