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Image credit: Bill Streicher-USA Today Sports

Traducido por Marco Gámez

Ahora que la represión de sustancias pegajosas ha cumplido en alto porcentaje su tarea y las revoluciones de los lanzamientos están comenzando a estabilizarse, la liga tiene que reajustarse a cómo se ve el pitcheo sin las sustancias pegajosas en las que se basaron durante los últimos años. Si bien es cierto que algunos lanzadores se han visto afectados en mayor medida que otros, también hay algunos tipos de lanzamientos que pueden sufrir de manera desproporcionada.

Dado que las sustancias pegajosas parecían aumentar al máximo las revoluciones de la bola rápida y de la bola curva, es lógico pensar que la estrategia de alta-baja, bola rápida–bola curva, que se ha vuelto popular podría disminuir su efectividad. Los primeros resultados de las últimas semanas muestran que así ha ocurrido, y también pueden sugerir un nuevo camino para los lanzadores: regresar al estilo basado en lanzar pelotas bajas que era dominante antes del Pegamento de Araña.

Uno de los principales atractivos de usar la bola rápida alta, especialmente cuando se aplica con revoluciones adicionales, es que induce a intentar batearla y fallar. Este es un resultado muy positivo para los lanzadores y sin tener que depender de nadie más, pero otra ventaja adicional de este tipo de lanzamiento es que el giro mueve la pelota hacia arriba en la zona, por lo que incluso si el bateador logra hacer contacto, el resultado a menudo puede ser un elevado al cuadro interior o un débil batazo elevado. Por lo tanto, es un lanzamiento útil de diversas maneras: tanto al evitar el contacto como al provocar un contacto débil cuando éste ocurre.

Pero estas virtudes de la bola rápida alta dependen en gran medida de sus revoluciones. El giro, después de todo, es lo que hace que una bola rápida “suba” a través del efecto Magnus (las bolas rápidas, en realidad, no suben; simplemente caen menos rápido de lo que el bateador espera).Si quitas el efecto, en lo que la prohibición de sustancias pegajosas tiene una influencia notable, le quitas el movimiento y la virtud elusiva a estos lanzamientos.

De hecho, el movimiento vertical ha disminuido casi un tercio de pulgada (0.84 cm) de mayo a julio, con disminuciones aún más significativas para determinados lanzadores. Entonces, ¿Cómo influye eso en el valor de la bola rápida alta? Como era de esperar, no se están produciendo tantos abanicados como antes.

Aquí hay un gráfico de abanicados por swings totales que se remonta a principios de 2019, con una fecha en que las revoluciones, y presumiblemente las sustancias pegajosas, alcanzaron su máximo, marcado por una línea vertical. Desde la semana siguiente, los abanicados/swings en rectas altas se han reducido en dos puntos porcentuales. No es catastrófico, y hay suficiente irregularidad aleatoria de una semana a otra como para que la tendencia se oscurezca un poco, pero teniendo en cuenta lo bajo que fueron los abanicados por swing en 2019, hay razones para creer que hay más disminución a medida que los bateadores se acostumbran a las rectas menos giratorias que se lanzan ahora.

El tema referido a la calidad del contacto es un poco más confuso. Aunque la velocidad de salida en bolas rápidas altas (altura de 3.5 pies o más) (3.1 m) ha aumentado en aproximadamente 1.2 mph (1.9 kph), los valores de peso lineal de las bolas bateadas no han seguido esa tendencia…todavía. Son aun pocos lanzamientos, por lo que factores como los efectos atmosféricos (calor, viento, etc.) podrían provocar  confusión en el resultado de estas bolas bateadas, pero a la larga, cuando los jugadores batean la pelota con más fuerza, se producen más extra-bases.

La bola rápida alta que sube a menudo se combina con una curva con caída de martillo para crear una combinación de lanzamientos que giran y se mueven en direcciones opuestas. Es especialmente efectiva cuando la bola rápida es alta y la curva baja, lo que le da al lanzador dos tipos de lanzamientos que se alejan del centro de la zona. Aquí hay una historia similar: las curvas bajas han perdido una cantidad significativa de revoluciones (alrededor de 50 RPM, en promedio) y ahora están siendo bateadas significativamente más que antes.

Entonces, si uno de los combos más exitosos de los últimos cinco años está a punto de desaparecer, ¿qué podría reemplazarlo? La filosofía de pitcheo dominante en la era de la pelota pre-sustancias pegajosas y pre-adulterada era lanzar la pelota baja. Hemos visto algunas señales de un regreso a eso con el mini-resurgimiento de la pelota que se corta. Pero también hay señales del abanicar las rectas bajas, que parece estar aumentando para compensar la repentina ineficacia de las bolas rápidas altas.

En honor a la verdad, los lanzamientos bajos han estado regresando desde hace cierto tiempo, pero parece haber acelerado su regreso desde que comenzó la prohibición de sustancias pegajosas (la línea vertical negra). Aunque los lanzamientos a dos pies o más bajos (0.6 m) tienen muchos menos abanicados que sus contrapartes altos, la tasa de mejora también es mucho más rápida, con un aumento de los abanicados por swings en aproximadamente cuatro puntos porcentuales durante las últimas semanas.

El resurgimiento de la bola baja puede ser impulsado por la misma fuerza que está matando la bola rápida alta: una bola rápida que gira menos cae más, y aunque eso es desventajoso dentro la zona, es bastante útil cuando cae hacia el suelo. En esta situación, los bateadores tienen que adaptarse a una pelota que cae fuera de la zona más de lo que solía hacerlo, lo que los obliga a tratar de batear cada vez más abajo y hacer contacto más débil o nulo.

Es posible ver algunos lanzadores específicos ajustándose sobre la marcha, al paradigma cambiante. Por ejemplo, Max Scherzer, el ofendido con la inspección de sustancias pegajosas  y la caída considerable de las revoluciones ha pasado de promediar rutinariamente una altura de bola rápida cercana a los tres pies (0.9 m) del suelo a medir no más de 2.5 pies (0.8) en sus últimas cuatro salidas. Aunque el ahora Dodger inicialmente tuvo un par de pobres aperturas cuando las nuevas reglas entraron en vigencia, sus últimas tres apariciones en Washington fueron mucho mejores.

MLB tenía que saber, o debería haber sabido, que cambiar las reglas a mitad de temporada afectaría a sus lanzadores. Lo que no sabía, y lo que nadie podría haber estimado, es cuán drásticamente el movimiento podría afectar las filosofías de los lanzadores. La prohibición de las sustancias pegajosas neutralizó una de las mejores armas que tenían los lanzadores, pero en lugar de darse por vencidos, simplemente pueden cambiar de marcha, en este caso, de rectas altas a rectas bajas, para recuperar al menos parte de su dominio.

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