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Image credit: Kevin R. Wexler/NorthJersey.com via Imagn Content Services, LLC

Traducido por José M. Hernández Lagunes

Sólo escúchame.

Tenemos un problema con los partidos de extra innings. Y en lo de “tenemos”, me refiero a los aficionados como tú y yo. Y ese es el problema. Es esta regla del corredor en segunda base en extra innings. Creo que si encuestáramos a los lectores de Baseball Prospectus, la regla obtendría, ¿qué, te gusta un 20% de apoyo? ¿O 15? El punto es que a muchos fanáticos del béisbol no les gusta. Y como somos aficionados al béisbol, no necesito insistir en las razones. Es una tontería, cambia las reglas del juego, abarata las victorias… Bueno, ya, dije que no me detendría en esto.

Hay dos términos para la regla que me gustan. Joe Sheehan se refiere a las reglas de corredor en segunda y de partidos dobles de siete entradas como Calvinball. En el podcast Effectively Wild lo llaman la regla del corredor zombi1. (Lo entiendes, ¿verdad? El corredor en segunda, habiendo hecho el último out de la última entrada, vuelve de entre los muertos). Utilizaré ambas cosas aquí para abreviar.

Pero la cuestión es que estamos en inferioridad de condiciones. Hay tres grupos importantes que no están de acuerdo con nosotros.

  • Jugadores: Sí, vas a oír a algunos jugadores quejarse de la regla, sobre todo cuando se encuentran atrás en el marcador. Pero son la excepción. En 2019, el último año en que hubo extra innings normales, se jugaron 478 entradas extra en 2,429 partidos. (Gracias Stathead Baseball.) Tú y yo podríamos llamarlo 478 entradas de béisbol emocionante y de muerte sú Los jugadores pueden llamarlo 20% de horas extras no pagadas, aumentando la fatiga y el riesgo de lesiones.
  • Los dueños: La venta de cerveza termina después de la sexta o séptima entrada en la mayoría de los parques. Los aficionados empiezan a marcharse cuando los partidos se alargan más allá de las 22:30 o las 23:00 horas. Pero los equipos siguen necesitando a los concesionarios, los acomodadores, el personal de limpieza y el personal de seguridad para que estén en el estadio, y tienen que mantener todas esas luces encendidas, y esos pagos son todos por hora, Los extra innings no son rentables, y ahí es donde se centran las ideas de los propietarios, por muy marginales que parezcan las posibles ganancias.
  • Aficionados: No, no como nosotros. Pero me refiero a los aficionados que van a los partidos y los ponen en la tele. Un partido de 10 innings puede ser emocionante. Si pasas de las 12 o por ahí, los niños tienen que irse a la cama. También la gente que tiene que levantarse a trabajar a la mañana siguiente. Los noctámbulos pueden cambiarle a los programas de entrevistas. No ven al corredor zombi como una afrenta, como nosotros.

Así que hay partes involucradas bastante importantes contra nosotros. Puede que a ti y a mí nos gusten los partidos de 15 innings, pero somos la minoría. A otros grupos no les interesan o no les gustan. Eso ha llevado a que el corredor zombi persista más allá del año de la pandemia. La MLB quiere reducir el número de extra innings, nos guste o no.

Sin embargo, si nos quedamos con esa realidad, tengo una solución que considero más deseable que los corredores zombis: los empates.

Mira, dije “escúchame”, por favor.

Ya no hay muchos empates. En los primeros tiempos del béisbol, la causa principal de los empates era la oscuridad. En consecuencia, se hicieron menos comunes una vez que se adoptó el horario de verano en 1918 y fueron raros una vez que los estadios instalaron luces.

Los empates en el béisbol no son como los de otros deportes. No existen en la clasificación, aunque sí para los jugadores. Los Cubs de 1965 acabaron con marca de 72-90. Eso son 162 partidos. Pero también jugaron dos empates: 10-10 contra los Cardinals en la apertura de temporada y 3-3 contra los Mets en el segundo juego de una doble jornada del 31 de mayo. Ambos empates se jugaron en un Wrigley Field sin luz. Se repitieron más tarde en la temporada. En consecuencia, Billy Williams y Ron Santo obtuvieron crédito por aparecer en 164 juegos para un equipo que tenía 162 juegos que cuentan en la clasificación.

Los empates suelen repetirse en su totalidad para completar el calendario de cada equipo. El último empate en la MLB fue Cubs 1, Pirates 1 en un juego acortado por la lluvia el 29 de septiembre de 2016. No se molestaron en repetir ese, llegando al final de la temporada con los banderines ya decididos. Pero el empate anterior, Reds 2, Astros 2, el 30 de junio de 2005, dio lugar a un doble juego dos días después.

Hace cuatro años, Travis Sawchik propuso que los partidos fueran declarados empates tras 12 entradas. No te molestes en repetirlos; simplemente déjalos como empates. Escribí sobre esto en ese momento. Descubrí que si se declaraban empatados los partidos después de 12 innings, la clasificación habría cambiado 111 veces. Es mucho, pero realmente no es significativo. Los Royals de 1991 estaban en sexto lugar en el Oeste de la Liga Americana, con un récord de 82-80, un juego por delante de los Angels (81-81). Pero los Royals iban 3-0 después de la 12ª entrada, mientras que los Angels iban 0-1. Hacer sus resultados empates tras la 12ª haría que Kansas City cayera a 79-80, detrás de California con 81-80, dando la vuelta en la clasificación. ¿A alguien le importaría?

Sólo les importaría en unos pocos casos. Hubo empates por el cetro en la Liga Nacional de 1946, la Liga Americana de 1948, la Nacional de 1951, la Nacional de 1959, la Nacional de 1962, la División Este de la Liga Americana en 1978, la División Oeste de la Liga Nacional en 1980, la Oeste de la Americana en 1995 y la Central de la Americana en 2007. Si todos los partidos hubieran terminado en empate después de la 12ª entrada en esos años, habría habido claros ganadores, ninguno de los juegos de postemporada subsiguientes habría sido necesario, y hubiéramos visto diferentes ganadores del banderín en cinco de las nueve temporadas. También hubo empates en la División Central de la Nacional en 2001 y en la Oeste de la Nacional en 2006. Los desempates eliminaron la necesidad de un juego de desempate, aunque los papeles de los equipos como campeón de división y comodín se habrían invertido con los empates tras 12 entradas.

También hubo ocho carreras por el banderín que habrían resultado diferentes: 1964 NL, 1980 NL Este, 1989 AL Este, 1990 AL Este, 1991 NL Oeste, 2001 NL Oeste, 2003 NL Central y 2013 AL Central. Parecen muchas, pero estamos hablando de seis carreras por el banderín de entre 136 en la era de dos ligas, seis de 100 en la era de cuatro divisiones, y hasta 2016, y siete de 132 en la era de seis divisiones. En total, 19 de 368 competencias tras banderines habrían cambiado. Eso es sólo el 5%.

Ya que mi anterior artículo se publicó en 2017, el análisis llegaba hasta los partidos del 2016. Así es como los empates tras 12 episodios habrían alterado las clasificaciones desde entonces:

  • 2017: Seattle y Texas estaban empatados en el tercer puesto con 78-84. Con los empates después de 12 entradas, Seattle habría terminado tercero en la división con 77-82, Texas cuarto con 76-84.
  • 2018: Los Brewers y los Cubs quedaron empatados después de 162 juegos con 95-67, y Milwaukee ganó el juego de desempate. Con los empates después de 12 entradas, los Cubs se habrían llevado la división, 94-64 contra 94-67. Del mismo modo, los Dodgers y los Rockies empataron, y los Dodgers ganaron el desempate. Con los empates después de 12 entradas, eso no habría sido necesario: Los Ángeles 91-68, Colorado 91-69.
  • 2019: No hay cambios.
  • 2020: No hay grupo de control.

Ya sé lo que estás diciendo: “¡No puedes ignorar el 5% de las carreras por el banderín! ¡Y esos juegos de 2018 fueron divertidos! Es una malísima idea!”

Lo entiendo, pero ¿cuántas carreras por el cetro habrían cambiado con la regla del corredor zombi? No estoy diciendo que los empates después de 12 entradas sean superiores a la forma en que jugamos el juego antes de 2020. Estoy diciendo que son mejores que el Calvinball. Tú preferirías que no hubiera cambios en las reglas de extra innings. Yo preferiría que no se cambiaran las reglas de extra innings. Pero, como dije, no creo que tengamos opción. Somos minoría. Propongo el menor de los males. No dejemos que lo perfecto sea el enemigo de lo malo-opuesto-a-lo-terrible.


1De dónde sale el término ‘corredor zombie’ no es claro. Ben Lindbergh, de Effectively Wild, lo vio en un tweet de Sam Normington. Pero a un Reditor llamado Lamb_Belly se le ocurrió el año pasado. Quién sabe.

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