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Image credit: Kelley L Cox-USA TODAY Sports

Traducido por Marco Gámez

Estamos acostumbrados a pensar en la nueva pelota de béisbol en términos de lo que hace con los jonrones, gracias a su papel en la aparición de los índices de jonrones más altos de la historia. Pero los cambios en la fabricación de la pelota de béisbol no necesariamente terminan ahí, y el nuevo diseño implementado este año amenaza con impactar otra acción en el campo de juego de manera aún más dramática. Los ponches aumentaron este año con el margen más alto desde la Segunda Guerra Mundial, y una pelota de béisbol que luce más fácil de girar parece ser parcialmente la culpable.

He escrito mucho sobre la aerodinámica de la pelota de béisbol, pero otro elemento importante en su desempeño es la facilidad con la que gira. Cuanto más rápido un lanzador pueda hacer que gire, más se moverá en su viaje de medio segundo hacia el plato, y más difícil le resultará al bateador hacer contacto. Todos los aspectos de la pelota de béisbol contribuyen a su movimiento, desde la altura de las costuras hasta la rugosidad de la superficie pasando por su peso. Además de sus características puramente aerodinámicas, las pelotas de béisbol pueden girar más fácilmente si son más fáciles de agarrar por un lanzador: después de todo, la fricción entre los dedos del lanzador y la pelota es lo que genera movimiento.

Pero, sin importar cuales sean los factores que influyen en la capacidad de un lanzador para agarrar la pelota, una cosa está muy clara una semana después de comenzar la temporada: la pelota gira más rápido que en cualquier momento anterior de la era Statcast. Este gráfico muestra las RPM de la bola rápida de cuatro costuras.

En promedio, la tasa de giro de la bola rápida de cuatro costuras que se muestra arriba es de alrededor de 30 RPM, alrededor del uno por ciento más con respecto al año pasado. Esto lo califica como el mayor aumento de temporada a temporada hasta la fecha, y aunque la temporada 2021 aún es joven, ya se han lanzado más de 20,000 rectas hasta ahora. Los cambios anteriores en los sistemas de rastreo a veces han hecho que las comparaciones de un año a otro sean peligrosas, pero como Hawkeye estuvo en funcionamiento tanto este año como el pasado, eso es menos preocupante.

La tasa de giro está directamente relacionada con la capacidad de los bateadores para hacer contacto, lo que este año parece estar en su punto más bajo. Cuanto más gira la pelota, más se mueve, y es más difícil chocarla con el bate. Alrededor del 11,2% de los lanzamientos de este año han producido strikes abanicando, frente al 10,6% del año pasado, que es el más alto registrado. En general, los ponches por partido se sitúan en 9,65 por nueve entradas, un aumento del 11% con respecto al año pasado. Si se mantiene, este sería el mayor aumento en la cantidad de ponches en una temporada desde la posguerra, en 1946 (y antes de eso, 1934).

Este incremento no es específico de ningún lanzador o grupo de lanzadores en los datos. Alrededor del 53% de todos los lanzadores vieron aumentos en la tasa de giro en lo que va de 2021, en comparación con el 45% del año pasado. En promedio, el aumento en la bola rápida de cuatro costuras este año es de aproximadamente nueve RPM. (Existe una tendencia normal a que las RPM de giro disminuyan un poco de un año a otro, a medida que los lanzadores que envejecen pierden velocidad y la capacidad de hacer curva en los lanzamientos quebrados). Lanzadores viejos, lanzadores jóvenes, lanzadores de lanzamientos rápidos y lentos, y lanzadores de todos los equipos parecen estarlo viviendo; está en todos los ámbitos.

El aumento en la tasa de giro complica los esfuerzos para detectar trampas que hace MLB al monitorear los datos de Statcast. El simple hecho de centrarse en los jugadores con máximas tasas de giros en su carrera profesional les obligaría a investigar a la mayor parte de la liga. Tendrán que concentrarse en cambio en los lanzadores que se jactan de los mayores incrementos en tasa de giros, como Trevor Bauer. Pero allí también, la liga corre el riesgo de perseguir a los lanzadores que son más capaces de aprovechar lo que sea que esté haciendo que la pelota en todas partes gire más rápido.

Cuanto más fuerte envía un lanzador una bola rápida, mayores son las RPM de giro en promedio. Pero, en este caso, la velocidad no ha aumentado ni un décimo de milla por hora (0.16 kph) desde la temporada pasada. La velocidad de las bolas rápidas, en realidad, está muy ligeramente por debajo en relación con 2019, según Baseball Savant.  El aumento de velocidad no puede explicar este pico de giro.

La naturaleza amplia y repentina del aumento, combinada con el hecho de que MLB anunció cambios en el diseño de la pelota de béisbol este año, apunta, una vez más, a la pelota en sí. Por primera vez este año, tuvimos datos de Statcast durante el entrenamiento primaveral, donde parecía que había más de un tipo de pelota en juego. La pelota que asumí era “nueva” actuó con el conjunto exacto de características que ahora estamos viendo desarrollarse en la temporada regular: mayor velocidad de salida, mayor resistencia, más giro y movimiento.

Los resultados fueron predecibles: cifra récord de velocidad de salida desde el bate, una pelota que no viajará tan lejos y un gran aumento en el abanicar de los asediados bateadores. En términos prácticos, a pesar de que MLB dijo que estaban amortiguando la pelota este año al reducir el peso y el COR, el impacto real fue aumentar los ponches y (hasta ahora, al menos) aumentar los jonrones, nuevamente (en relación con 2020).

No está claro exactamente cómo los cambios que supuestamente hizo MLB a la pelota cambiarían las costuras. Es posible que, al enrollar la parte central de la pelota con más fuerza, las costuras exteriores sobresalgan más prominentemente, dando como resultado el patrón que estamos viendo. Pero eso es especulación hasta que la investigadora Meredith Wills ejecute su autopsia de las nuevas pelotas de béisbol (o MLB decida proporcionar más detalles).

De alguna manera, el aumento en la tasa de rotación de este año es simplemente la culminación de una tendencia a largo plazo, como lo ilustra el gráfico anterior. Aunque este aumento parece haber sido causado, al menos en parte, por la propia pelota de béisbol, los lanzadores han estado aprendiendo a hacer girar las pelotas cada vez más rápido durante algún tiempo. En el momento en que se volvió mensurable, la tasa de giro se volvió algo que se puede mejorar y los lanzadores descubrieron rápidamente los beneficios de aumentar el movimiento. Desde 2015, cuando la tasa de giro se midió directamente por primera vez, la tasa de giro general promedio ha aumentado en un 6,5 %, un margen que no es pequeño. (Es solo un aumento del cuatro por ciento si se enfoca únicamente en las rectas, pero aumenta a casi el nueve por ciento entre las bolas lanzadas en curva).

Este compendio de cosas mejoradas viene junto con el aumento en la velocidad de la recta, lo que en la práctica duplica el dolor para los bateadores. Los últimos seis años han visto una revolución en la forma en que los lanzadores han podido medir y mejorar su mecánica, movimiento y arsenales. Los descubrimientos recientes, como el novedoso medible efecto Despertar de Costura Desplazada, solo redoblarán estas mejoras. A fin de cuentas, los lanzadores parecen tener una clara ventaja al poder optimizar su desempeño, mientras que los bateadores se limitan a reaccionar. La pelota adulterada ha mantenido a la ofensiva a flote en los últimos años, pero si MLB toma medidas para amortiguarla, los bateadores pueden sentirse abrumados rápidamente.

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