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Traducción por José M. Hernández Lagunes

Estevan Florial es un prospecto que ha generado muchas discusiones internas durante esta temporada. Desde el principio de ésta, el jugador haitiano-dominicano—quien tiene una interesante historia cuando firmó su contrato—era foco de los comentarios tras la malla en la Liga Sally, y un candidato a sobresalir después de un difícil 2016. Florial siguió trabajando hasta lograr un ascenso a la liga menor estatal de Florida (de la clase A alta), y después de que el huracán Irma forzó la conclusión de dicha liga, los Yankees lo volvieron a ascender a la liga doble A en Trenton para poder jugar la postemporada de la Liga Oriental.

Florial ni siquiera estaba en la nómina para la Serie Divisional contra Binghampton, y aunque fue activado antes de la Serie de Campeonato, no se esperaba que tuviese un rol significativo. No jugó en el Juego 1, pero al entrar al parque el miércoles por la noche, vi que estaba en la alineación inicial bateando octavo y jugando el jardín izquierdo. Después de expresar mi emoción en Twitter, refresqué la información disponible sobre Florial y me acomodé para ver su calentamiento previo al partido.

¿Qué información debería ver? Este sería el único juego en el que tendría una oportunidad de observarlo, tres o cuatro turnos al bate y en una posición secundaria. A menudo veré una serie completa sin mucha información; no buscaba información sobre Jake Burger o Leodys Taveras antes de verlos. Pero al ver nada más un juego, lo que puedo obtener me va a dejar muchos agujeros, así que leí algunos de nuestros informes internos sobre Florial—Javier Barragán y Greg Goldstein ya reportaron sobre él esta temporada—y recuerdo lo que oí de él de algunas fuentes desde abril: jugador con potencial de cinco herramientas, algunos problemas abanicando, y una opinión generalizada de mucha admiración. También podemos leer entre líneas lo que su equipo piensa sobre él: está jugando la postemporada de doble A teniendo 19 años, brincó dos niveles esta temporada, y aparentemente fue más valorado que prospectos como Blake Rutherford y Jorge Mateo—quienes están en la lista de los 101 mejores prospectos—en la fecha límite de intercambios. Y por supuesto, su tarjeta de jugador dice que Florial jugó muy bien durante sus dos temporadas completas en liga-A, y una actuación generalmente completa con una bandera roja: su ratio de strikeouts.

Puedo afirmar que Florial tiene un físico impresionante. Sus datos dicen que mide 6 pies 1 pulgada (1.85m) y pesa 185 libras (84kg), pero sospecho que ha crecido unos cuantos centímetros y ha construido su musculatura. Es cómo una versión menos extrema de lo que se podría llamar la “construcción Lewis Brinson”, con lo cual quiero decir que tiene una cintura alta y por lo tanto tiene piernas más largas de lo que es normal en un hombre de su estatura. Y tal como Brinson, Florial corre como una gacela, con zancadas largas y fluidas. Florial claramente es un corredor sobresaliente pero no lo vi correr por la línea de foul y tampoco le tomé tiempo corriendo entre las bases. Había oído calificaciones de 6 o 7 sobre su habilidad para correr y me parecieron correctas, aunque francamente y debido a la relativa falta de subjetividad, esta es una de las cosas más sencillas de notar sobre un prospecto.

También puedo informar que la velocidad de su bate es auténtica. El equipo de Altoona mandó a la loma a J.T. Brubaker, un lanzador escogido en la sexta ronda del 2015 quien lanzó consistentemente alrededor de los 90-medios y tocó las 98 millas por hora al principio de su actuación. En su primer turno, Florial se adelantó un poquito a una recta de Brubaker, y su golpe de línea cayó tan sólo unos centímetros en territorio de foul. En el siguiente turno, Florial nuevamente pegó una línea en la misma dirección, pero en esta ocasión el primera base hizo una gran jugada con la punta de su guante y logró que fuese sólo un sencillo. Muchos prospectos tienen buena velocidad de bate, pero Florial demostró auténtica velocidad de punta, comparable en mi opinión a la de Clint Frazier, cuando se rehabilitó en Trenton. Tomando en cuenta su físico y la velocidad de su bate, esperaría una proyección significativa de poder. Esta es una situación en la cual quisiera haber podido ver un par de rondas de práctica de bateo.

Pero Altoona pudo ajustarse al tipo quien estaba asesinado bolas rápidas, y Florial hizo out varias veces. Brubaker no lanzó muchas bolas curvas pero logró que Florial apenas rompiera su swing en su primer turno y abanicar horriblemente en su tercer turno—ahí está el problema reportado anteriormente. Florial tuvo otro turno como la carrera del empate en la novena entrada contra el cerrador Yeudy García, quien lanzaba a 99 millas por hora y con un slider venenoso pero con pésimo control, de grado 20 o 30. Entró a la caja de bateo con el plan correcto—dejar el slider—pero García pudo lanzarla apenas sobre el plato para terminar el partido con Florial mirando.

En el jardín, pues jugó en el izquierdo como deferencia hacia Rashad Crawford, quien jugó el central casi toda la temporada en Trenton. Persiguió un hit de extra-base al rincón de buena forma y lanzó un rayo al hombre de corte, y el segundo tiro sacó al corredor en home con facilidad. Esto no es suficiente para poder calificar a Florial en defensa de manera seria, principalmente porque pinta para ser jardinero central y no jugó ahí. Pero no vi nada que levantara alertas.

Creo que tuve suerte al presenciar una actuación aparentemente representativa de Florial en un juego. A veces puedes ver a un jugador que no encaja en el papel que se supone debería tener; a veces puedes ver una serie completa donde el mejor prospecto en el mundo parece un sobrante de cuarta por razones como una lesión menor o problemas domésticos que no son reportados; y a veces puedes ver a un jugador de repuesto jugar como el mejor prospecto porque, a veces, todos tenemos nuestro día. Aquí, Estevan Florial aparentó exactamente lo que la mayoría de la evidencia indica: es uno de los mejores prospectos de los Yankees, en un sistema cargado de ellos, y es un jugador que tendrá participación principal en la lista al comenzar ese proyecto de agosto.